principios-biblicosEvangelismo – Principios Bíblicos Para Cambiar el Clima Espiritual de Su Ciudad 1

 

La Oración Cambia el Clima Espiritual.

Considere el profundo efecto que tiene el clima espiritual en nuestras ciudades. No tenemos dificultad para creer que es posible cambiar el clima espiritual dentro de un hogar, en una iglesia o aun en un estadio durante una cruzada. También vemos cómo el clima cam­bia gradualmente durante el servicio de un domingo. El concepto de cambiar el clima espiritual no es ajeno a nosotros. Sin embargo, nos cuesta creer que el mismo clima que disfrutamos en la iglesia puede y debe ser igual en toda la ciudad. Pablo nos dice que si oramos por todos, incluyendo a las autoridades, vamos a ver mejoras dramáticas en la atmósfera espiritual que nos rodea, la cual le permite a la gente «tener paz y tranquilidad y llevar una vida piadosa y digna» (1 Tim. 2:2). Para que la piedad aumente en la ciudad, debe disminuir la impiedad, y esto no puede suceder sin cambiar radicalmente el clima espiritual de la ciudad.

Por demasiado tiempo hemos dejado el control del clima espiritual de nuestras ciudades en manos del diablo. Esto es evidente cuando miramos a nuestro alrededor, la miríada de pecado, de hostilidad y enojo, la actividad criminal y el peso agobiante de la desesperanza sobre nuestros conciudadanos. Cada semana se casan miles en nuestras ciudades, esperando tener un futuro brillante; y cada semana un número similar ven cómo se desintegran sus matrimonios. Satanás está manteniendo un clima bajo cero, mientras que la Iglesia está frotando palitos para lograr prender algunos fuegos de modo que la propia congregación no se congele.

Pero ¿qué pasaría si la Iglesia de la ciudad tuviera la posibilidad de tomar control del termostato espiritual lejos del diablo y lo pusiera en 20°C? De pronto, Satanás se pondría a la defensiva, asignaría a sus ejércitos distribuir desesperadamente cubitos de hielo sobre la ciudad en un vano intento de bajar la temperatura unos grados por lo menos. El evangelismo de oración es la clave para lograr eso.

 

Evangelismo de Oración en Cuatro Pasos Simples.

Los principios del evangelismo de oración se enseñan en varios pasajes de la Biblia, pero el modelo más completo se encuentra en el Evangelio de Lucas, la única ocasión en la que Jesús dio un método evangelístico: «En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios» (Lucas 10:5, 8-9).

Jesús nos pide que hagamos cuatro cosas por los perdidos. Es muy importante entender que los pasos están interconectados y que, para que sean efectivos, deben implementarse en el mismo orden que fueron dados:

  • Hablar paz a esa casa: cuando bendecimos se abre una puerta para que comience una amistad sincera.
  • Tener comunión con ellos: la comunión establece un nivel de confianza que permite a nuestros vecinos compartir con nosotros sus mayores necesidades.
  • Orar por sus necesidades: a través de la oración serán suplidas.
  • Proclamar buenas nuevas: cuando intercedemos por nuestros vecinos, el reino de Dios se acerca de una manera tangible: «decid­les: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios» (Lucas 10:9).

La estrategia evangelística típica revierte el orden de los pasos que Jesús sugiere y comienzan por el último paso: predicando. De ese modo pasan por alto la bendición, la comunión y el ocuparse de sus necesidades, las cuales preceden a las buenas noticias. En la mayoría de los casos, el acercamiento para compartir el evangelio no funciona. Sin embargo, poco después de que Jesús enseñó este método a Sus discípulos, multitudes llegaron a creer en Jesús y los demonios se sujetaban en masa a un puñado de evangelistas novatos (Lucas 10:17).

 

Un Método para Alcanzar Ciudades.

El apóstol Pablo enseña sobre el poder del evangelismo de oración en 1 Timoteo 2:1-8, donde nos amonesta a orar por todos en todo lugar. Para comprender completamente este pasaje, necesitamos ver el contexto establecido en el versículo 15 del capítulo previo.

Pablo escribe, «Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores» (vs.15), es decir, «Timoteo, esta palabra es tan confiable que una vez expuesta, todos en tu ciudad la van a creer». Pablo no está diciendo que todos van a aceptar a Jesús, sino que todos aceptarán la verdad de que Él vino a salvar a los pecadores. Pablo está hablando de los perdidos en la ciudad de Timoteo, y él usa esta afirmación para introducir un método para alcanzarlos a todos ellos.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Mi Ciudad, Ciudad de Dios”

Por Edgardo Silvoso

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