pecador-o-cristiano-inmaduroEvangelismo – ¿Pecador o Cristiano Inmaduro? 1

 

 

Hay Diferencia Entre Ser «Pecador» y Ser un Cristiano Inmaduro.

La Biblia considera pecador a quien vive bajo la práctica del pecado. Esto es vivir conforme a los rudimentos y pasiones de este mundo. El que peca voluntariamente como una forma de vida, ignorando el sacrificio de Cristo. Ya sea que nunca haya escuchado el evangelio o que tenga conocimiento de él.

Ninguno de los Apóstoles, que escribieron el nuevo testamento, consideraron a alguien en práctica de pecado como alguien «nacido de nuevo» ni mucho menos le llamaron «lleno del Espíritu Santo». La Biblia hace una sustancial diferencia entre ser un pecador y ser un cristiano inmaduro.

Una cosa es ser carnales y niños en Cristo y decir «Yo soy de Pablo y el otro, yo soy de Apolos» (1º Corintios 3:1­7), y otra es ser un adúltero, uno que roba, o engaña con dolo a su hermano. O uno que consulta adivinos llamán­dose creyente.

Una cosa es no tener una mente renovada, y ofendernos porque alguien nos hirió y otra es cometer un fraude o estar pegado a la pornografía en el Internet.

Y aunque para Dios todos los pecados ensucian el alma o el espíritu, hay pecados de muerte y hay pecados de inmad­urez.

«Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte. Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues aquel que fue engen­drado por Dios le guarda, y el maligno no le toca» (1 Juan 5:16-18).

Hay algunos teólogos que sugieren que este pasaje se refiere a la blasfemia contra el Espíritu Santo; sin embargo en todo el contexto de esta carta, Juan no menciona ese tema. Lo que sí es contundente en todo este manuscrito del Apóstol, es la profunda revelación que él tenía en cuanto a los que son de Dios y los que no son de él. Continuamente está tocando, a lo largo de la epístola, la importancia de no practicar el pecado. Esto me lleva a deducir que Juan se refiere a todo lo que es pecado conforme a la ley de Moisés, los pecados que todos sabemos que son pecados.

Mantenerse santo, sin practicar los pecados con los que el mundo peca, no significa ser legalista ni es «vivir conforme a la ley». Es «vivir conforme al Espíritu», porque es a lo que nos conduce el ser guiados por el Espíritu de Dios.

El mismo Jesús dijo: «No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos» (Mateo 5:17 y 20)

Con esto no quiero decir que alguien no pueda tropezar y caer eventualmente en una falta. Bien dice la Palabra: «Y si pecaremos, abogado tenemos en el cielo». Me refiero a la falsedad que existe en gente, que lleva ya tiempo en el Señor, y sigue amando el mundo y practi­cando el pecado, creyendo que irá al cielo por gracia. Gente que jamás ha tenido un encuentro verdadero con lo que es el sacrificio de Jesús, en relación a su propia vida. Y creen que son salvos porque repitieron una oración que alguien hizo por ellos.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “La Iniquidad”

De Ana Méndez Ferrel

Lee ¿Pecador o Cristiano Inmaduro? 2

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre