Dos ranitas paseaban muy entretenidas en una tarde soleada de verano. Les gustaba tanto salir y conocer que en una oportunidad viajaron hasta una chacra en las afueras de la ciudad. Vieron un gran edificio y decidieron entrar. Una vez dentro, descubrieron que se encontraban en una fábrica de quesos.

Visitaron todas las secciones de la fábrica, hasta que llegaron al sector en el que se recibía la leche. Curiosas, como siempre, llegaron hasta el borde de un depósito colmado de leche, apoyadas sobre un tablón. Calcularon mal el último saltito y se fueron las dos de cabeza, quedando bañadas absolutamente dentro del recipiente. Salir de allí resultaba casi imposible, por sus diminutos cuerpos. La leche no ofrecía apoyo ni para erguirse, ni para saltar. Entrar había sido fácil, pero salir resultaba bastante complicado.

Desesperadas, comenzaron a patalear. Pero, luego de un rato, una de ellas se dio por vencida. Viendo que sus esfuerzos eran inútiles, se dejó caer al fondo del recipiente, entregándose a la muerte.

Su amiga, en cambio, no se rindió y continuó pataleando. Se dijo a sí misma que, mientras estuviese viva, seguiría intentando. Tanta fuerza, constancia y perseverancia puso la ranita que, finalmente, logró solidificar la nata que había en la leche y, parándose sobre el pan de manteca que había formado, hizo pie y saltó hacia afuera.

La perseverancia es un gran componente del éxito. Se ha dicho que, si golpea la puerta con la persistencia y el ruido suficiente, seguramente despertará a alguien.

PARA PENSAR Y PRACTICAR

¿Se siente desanimado por algún proyecto que no logró concretar?

¿Cree que sus sueños no se harán realidad?

¿Le parece que los problemas y las dificultades se han convertido en un obstáculo insalvable?

No se rinda. Nadie llega a la meta en su primer intento ni nadie alcanza la altura deseada con un solo vuelo. Nadie camina por la vida sin haber pisado en falso muchas veces. Nadie mira la vida sin acobardarse en algunas ocasiones, ni se sube a un barco sin temerle a la tempestad.

Los problemas más difíciles encierran también una vía de escape. Búsquela. No se dé por vencido. No olvide que ningún diamante creció en una joyería.

Calvin Coolidge dijo: “Siga insistiendo. Nada puede reemplazar a la persistencia. El talento no la reemplazará, porque lo más común son las personas fracasadas con talento. El genio tampoco, porque hay muchísimos genios que no han sido recompensados. La educación no podrá reemplazar a la persistencia, porque el mundo está lleno de gente culta que ha sido olvidada. Sólo la persistencia y la decisión son omnipotentes“.

Lectura bíblica: “Mas el que persevere hasta el fin éste será salvo” (Mateo 10:22; 24:13; Marcos 13:13).

“Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo” (Proverbios 23:17).

Extracto del libro “Familias Con Futuro”

Por José Luis y Silvia Cinalli

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