Familias Cristianas – Honrar a los Padres y Resistir la Rebelión 1

 

Parece extraño el requerirle a alguien que nos honre, ¿cierto? Si fuera honor en realidad, ¿no deberían hacerlo si tener que mencionarlo? Bueno, esto podría ser cierto en cuanto a otras personas en nuestras vidas, pero no se aplica a nuestros hijos. Ellos tienen que ser enseñados.

La Biblia dice: «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra» (Efesios 6:1-3). Si nuestros hijos desobedecen este mandamiento del Señor, no solo pueden ser privados de todo lo que Dios tiene para ellos, sino sus vidas pueden ser cortadas también.

La Biblia también dice: «Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagará su lámpara en oscuridad tenebrosa» (Proverbios 20:20). El hecho de que nosotros podamos influir en la duración y calidad de las vidas de nuestros hijos es razón suficiente para orar, instruirlos y disciplinarlos. Unido a ello, tenemos que reconocer y resistir cualquier rebelión que amenace entrar en sus mentes y les incite a obrar diferente a lo ordenado por Dios.

La rebelión es en realidad orgullo puesto en acción.

Los pensamientos rebeldes dicen: «Yo voy a hacer lo que deseo, no importa lo que Dios o cualquier otra persona diga sobre el asunto». La Biblia dice: «porque como pecado de adivina­ción es la rebelión…» (1º Samuel 15:23), porque su fin es una oposición total a Dios. Ese mismo verso también dice que «como ídolos e idolatría la obstinación». El orgullo nos involucra en rebelión, pero la obstinación es lo que nos mantiene allí. Cualquiera que camina en rebelión tiene el ídolo de la obstinación en su vida.

Que los hijos no honren a su padre o su madre, es a menudo el primer indicio de que los ídolos en su corazón, sin importar la edad, son orgullo y egoísmo. Por eso es que los hijos que no se enseñan a obedecer a sus padres, se vuelven rebeldes. Ellos dicen: «Yo quiero lo que quiero cuando lo quiero».

«¡Ay de los hijos rebeldes, declara el Señor, que ejecutan planes, pero no los míos, y hacen alianza, pero no según mi Espíritu, para añadir pecado sobre peca­do!» (Isaías 30:1).

Identificar y destruir los ídolos del orgullo y egoísmo por medio de la oración, puede con frecuencia ser la clave para quebrantar la rebelión de un hijo.

Lo opuesto a la rebelión es la obediencia, o caminar de acuerdo a la voluntad de Dios. La obediencia trae gran segu­ridad y la confianza de saber que estás donde debes, haciendo lo que es correcto.

La Biblia promete que si somos obedientes seremos bendecidos, pero si no, moraremos en oscuridad y seremos destruidos. No deseamos eso para nuestros hijos. Nuestro anhelo es que caminen en obediencia para que tengan confianza, seguridad, larga vida y paz.

Uno de los primeros pasos de la obediencia para los hijos, es el obedecer y honrar a sus padres. Esto es algo que se le debe enseñar al niño, pero la enseñanza se vuelve más fácil cuando la oración pavimenta el camino.

Cuando mi hijo cumplió 14 años de edad, él cubrió las paredes de su cuarto con carteles de los músicos que más admiraba. El problema era que en algunas de las fotografías, tanto el atuendo como la música representados, eran ofensi­vos a su padre y a mí y no glorificaban a Dios. Cuando le pedimos a Christopher que quitara esos carteles en particular y le explicamos la razón, se negó rotundamente, y luego con espíritu poco humilde hizo lo que le pedimos.

Sin embargo, poco tiempo después, los reemplazó con otros nuevos que eran tan malos como los anteriores. Lo confrontamos nueva­mente, tomamos las medidas disciplinarias apropiadas y en esta ocasión fuimos nosotros los que quitamos todos los cartelones.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “El Poder de los Padres Que Oran”

Por Stormie Omartian

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Psicólogo, docente, consultor familiar, conferencista y autor (Verdades Que Sanan, Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes). Trabajé con la niñez y la formación de maestros de niños. Fui pastor de adolescentes y jóvenes por más de 10 años. En la actualidad me dedico a enseñar, escribir, dictar conferencias y dirigir www.devocionaldiario.org y www.desafiojoven.com, donde millones de personas son alentadas, edificadas y fortalecidas en su fe. Casado y padre de tres hijos.

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