Continuemos.

2. Asumí lo Que le Ocurre a Tus Hijos.

Llamá a las cosas por su nombre. Si tu hijo se alcoholiza con frecuencia no digas: «A veces bebe una cervecita». Si tu hija sufre una adicción a las drogas, no digas: «Un día las malas influencias la incitaron a probar, pero después nunca más volvió a consumir». Si tu hijo está encerrado todo el día en su cuarto porque tiene fobia social no digas: «Mi hijo siente un poco de tristeza, pero ya lo va a superar».

A nadie le gusta decir que tiene un hijo alcohólico, violento, adicto o fóbico, pero si no llamamos a las cosas por su nombre, nunca podremos encontrar la solución al conflicto. Si, por ejemplo, no sabés que tu hijo es alcohólico o que tiene una fobia, entonces no vas a saber a qué lugar acudir para que supere esa situación. Si no le ponés el nombre correcto al problema, nunca vas a poder hallar la solución adecuada. Por eso, ¡dejá de ocultar y asumí lo que le está ocurriendo a tus hijos!

3. Asumí el Rol de Perdonador.

Cuando tus hijos no actúan como vos esperás eso te genera desilusión y rechazo. Entonces decís: «¡Yo no lo eduqué para que actuara de esta manera!». En la antigua Grecia, ese rechazo llegaba a un extremo tal que a los hijos que habían nacido con algún defecto se los arrojaba desde el monte. Es importante que asumas que tus hijos no siempre van a ser como vos querés y que el hecho de que hayan cometido errores no los hace descartables.

Recordá que ellos tienen que seguir su propio camino en el que van a vivir experiencias distintas a las que vos viviste, porque Dios les tiene preparado un sueño exclusivo a cada uno de ellos. Por eso, aunque no te agraden algunas cosas de tus hijos, tenés que asumir el rol de perdonador. Es muy importante que los perdones por no haber actuado como vos esperabas ya que al hacerlo te desprendés de ellos. Una vez que sueltes a tu hijo de tu vida y asumas que no va a ser ese alumno brillante que deseabas porque a él no le gusta estudiar, te desprenderás de una gran carga.

Justamente, esto es lo que le sucedió a Abraham. Dios le pidió que le entregase a Isaac, su hijo. En otras palabras, el Señor le dijo: «Tenés que renunciar a la mentalidad de ser el padre de ese niño que imaginabas pues esa etapa ya pasó. Necesito que tu hijo crezca, que pase por crisis y que experimente nuevas experiencias».

Realmente es muy difícil para un padre renunciar a esa imagen que tiene acerca de un hijo perfecto o de una hija obediente. Sin embargo, Abraham obedeció lo que le ordenó el Señor y descubrió que el verdadero sentido de su paternidad no consistía en poseer a su hijo, sino en la relación que lograra tener con él. Aunque es importante que les pongas límites a tus hijos cuando son chicos, hay un momento en el que tenés que dejar de cargar con la angustia que ellos te traen. Cuando Abraham subió al monte colocó unos leños en los hombros de Isaac, lo que simboliza que hay cargas que tus hijos deben llevar solos. Liberalos y dejá de cargarles sus errores o sus decisiones impulsivas, pues ellos tienen su propio camino. Una vez que los dejes libres, entregáselos a Dios.

En Éxodo 20:8-11 la Biblia dice que el deber del padre es procurarle reposo al hijo. Dicho precepto pone un límite al poder paternal e implica que les concedas a tus hijos un espacio propio para que se muevan con libertad y descansen de tus exigencias, de ese ideal que tenés de ellos. No abuses de tu autoridad creyendo que sos el único que sabe lo que es mejor para ellos. Por el contrario, brindales reposo, entregáselos al Padre y recordá lo que Su Palabra dice: «Tus hijos son flechas en las manos de Dios».

Crecé con ellos y ayudalos para que puedan construir una relación con el Señor. Dios le dijo a Abraham: «Yo me he relacionado con vos, pero ahora es tiempo de relacionarme en forma independiente con Isaac, así que te pido que me lo entregues. Dejá de cargar sus luchas, sus dolores y sus errores porque mi trato con él va ser personal». ¡El Señor va a tratar a tus hijos de manera personal!

(CONTINÚA…)

Por Alejandra y Bernardo Stamateas

Lee Mis Hijos Están en Crisis 3

Lee Mis Hijos Están en Crisis 4

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre