Finanzas – Instructivo Para la Compra de Una Propiedad

 

Pasaje clave: “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra” (Jeremías 32.15).

Dios está interesado en bendecirnos en los tres niveles que uno puede desarrollar como propietario.

  • Casas = nuestra vivienda.
  • Heredades = vivienda para nuestros hijos.
  • Viñas = propiedades como inversión.

Cuando necesitamos comprar una propiedad debemos seguir determinados pasos al buscarla, para hacerlo con inteligencia y desgastarnos lo menos posible en el proceso.

Definir qué clase de propiedad quiero comprar: terreno, casa, departamento, local, cochera. Si no estoy dispuesto a vivir en un departamento ni siquiera salgo a ver uno de ellos.

Delimitar la zona: especificar la localidad y establecer el sector dentro de la misma. Si no estoy dispuesto a vivir en una zona, ni siquiera salgo a ver una propiedad en ese lugar.

Establecer el monto a invertir: contemplando no sólo el precio de la propiedad, sino también el costo de la comisión de la inmobiliaria y los gastos de escrituración, es decir, el valor total de la operación.

Armar la lista de requisitos: Apto profesional o no, al frente o al contrafrente, orientación, luminosidad, antigüedad y valor de las expensas.

Visitar las propiedades: Visitar las propiedades que reúnan las características que se determinaron con anterioridad y no dispersarse viendo otras que no las tengan, no dejarse influenciar por los vendedores y mantener el criterio de compra que se ha establecido.

Pasos a seguir para la compra de la propiedad elegida:

A. Hacer contraoferta.

B. Dejar reserva mínima.

C. Retirar fotocopia de la escritura para que el escribano haga las averiguaciones pertinentes.

D. En el caso de comprar con un crédito, dejar la reserva ad referéndum del otorgamiento del mismo.

E. Nunca hacer un boleto de compra sobre la base de la posible venta de lo que tengo, sino de forma simultánea, compro lo que quiero si vendo lo que tengo, y vendo lo que tengo siempre y cuando compre lo que quiero.

Recordá siempre que para Dios no hay nada imposible y aplicalo también a desarrollar fe para creer que Dios puede bendecirte en los tres niveles: Que seas dueño de tu casa, que tus hijos sean dueños de la suya, y que también tengas alguna propiedad para el día de mañana complementar tu jubilación.

Yo bendigo tu vida declarándote propietario y no inquilino en el nombre de Jesús de Nazaret, y desatando sobre vos sabiduría de parte de Dios para buscar y comprar lo que Él ya tiene preparado para tu bendición.

Por Daniel González

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