ataques-del-diablo-o-la-obra-de-diosGuerra Espiritual – ¿Ataques del Diablo o la Obra de Dios? 3

 

Continuemos.

Cuando Dios nos levantó para hacer la guerra a nivel territorial estratégico no había prácticamente nadie a quién seguir. Éramos pioneros en cosas que “ojo no había visto, ni oído escuchado, ni habían subido en el corazón de hombre».

Al principio fue un llamado que requirió tremendos pasos de obediencia, que a veces, se sentían como saltos al vacío, con la esperanza que Dios estuviera con los brazos abiertos para no dejarnos caer. Cometimos muchos errores de los que ahora me doy cuenta pero Su gracia y Su misericordia nos sostenían enseñán­donos para que pudiéramos ser puntas de lanza para un ejército poderoso que Él quería levantar.

En la medida que Su divino adiestramiento avanzaba fue requiriendo más de nosotros siendo más exigente y menos indulgente. Las faltas que al principio cometimos poco a poco empezaron a ser reprendidas y sometidas a disciplina a fin de educa­rnos para adiestrar a otros.

Yo comencé a darme cuenta de algo sistemático que sucedía después de cada guerra. Durante el combate siempre éramos investidos de una luz poderosísima que era el poder de Dios que nos permitía vencer, pero al término de cada batalla esa misma luz se volteaba hacia nosotros y exponía al descubierto cualquier actitud o pecado que hubiera en cualquiera de los guerreros. No podía ocultarse nada. Regresar de la guerra era estar bajo el faro de Dios. Esto nos fue tan evidente que el nivel de santificación empezó a ser de orden «militar».

Otra cosa de la que me di cuenta fue que según el nivel de dificultad de la operación y del nivel de las fuerzas territoriales, así era también el nivel de la gloria de Dios que se manifestaba. Fue ahí que me percaté, que no sólo se trataba de arremeter contra los enemigos de Dios, sino que nosotros mismos éramos expuestos al nivel de gloria con el que Dios peleaba a nuestro favor. La luz exponía, pero la gloria quemaba.

Dios nos estaba santificando en una forma maravil­losa y, a la vez, muy dolorosa. El encuentro con el reflector de Dios (como yo le llamo) nos permitía ver nuestros defectos, las actitudes que a veces son tan difícil de ver para poder confesar y arrepentimos de nuestros pecados. Pero la gloria era una experiencia de fuego intenso. Por un lado, Dios juzgaba a nuestros enemigos, y por otro, nos sumergía en tremendas pruebas de ardiente purificación. El precio de pelear empezó a ser altísimo. Pero la gloria también lo revelaba a Él y Su maravillosa majestad.

Hemos visto muchas veces a Dios cara a cara. Hemos sido llevados a los cielos innumerables veces. La gloria nos va haciendo uno con Él. Los diálogos que ahora sostengo con mi amado Maestro y Rey son deliciosos y llenos de plenitud. No cambiaría por nada estos tesoros celestiales.

Me ha llenado de entendimiento y de sabiduría para saber que cuando Dios pelea una guerra, el diablo no puede contraatacar. Cuando la gloria magnificente del Altísimo es desplegada en los territorios de maldad, créame, Satanás no le hace frente a esa presencia devastadora. Como dice la Escritura: »Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (Santiago 4:7-8).

Si tan sólo resistirlo lo hace huir, ¿qué cree usted que hace cuando es juzgado por la gloria de Dios? Le digo con verdad, lo último que va a querer es contraatacar.

Cuando una guerra es en la carne, ¡cuidado! Ahí si que hay represalias. No se trata de lo que vaya a hacer el diablo después de una guerra, sino de lo que vaya a hacer Dios. Hay caminos que están torcidos en nuestras vidas y no los vemos y a veces tenemos que ser expuestos a pérdidas de bienes y seres amados para que la total bendición de Su justicia pueda manife­starse en nuestras vidas.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Guerra de Alto Nivel”

Por Ana Mendez Ferrel

Lee ¿Ataques del Diablo o la Obra de Dios? 4

Lee ¿Ataques del Diablo o la Obra de Dios? 5

Lee ¿Ataques del Diablo o la Obra de Dios? 6

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre