Porque eres cabeza del hogar, y porque se te otorgó toda au­toridad «sobre toda fuerza del enemigo» (Lucas 10:19), tú le pue­des hacer saber al enemigo que no puede mentirle a tu esposa o tergiversar la verdad de Dios en su mente. Puedes orar para que tu esposa se fortalezca en la verdad de que tan pronto como iden­tifique cualquier mentira del enemigo, lo echará a un lado y solo escuchará la voz de Dios. En la encuesta que llevé a cabo entre las mujeres, el área que primordialmente desean que sus esposos oren por ellas es su an­dar espiritual. Tu esposa desea convertirse en una poderosa mujer de Dios. Desea tener una relación con Dios que sea sólida, y una fe que sea inconmovible. Y debido a que las mujeres sienten que tiran de ellas de todas partes, necesitan oración para que la pacien­cia, el amor, la paz y todos los frutos del espíritu se manifiesten en sus vidas.

Tu esposa también desea conocer la voluntad de Dios, y quie­re estar segura de que se encuentra en el centro de dicha voluntad. Entender con claridad lo que Dios la está llamando a desempe­ñar, y luego hacerlo, la llena de paz. Por ejemplo, si en este momento de su vida Dios la está llamando a permanecer en el hogar y cuidar de sus hijos, ella necesita escucharlo de Dios para estar satisfecha con tal decisión. Tus oraciones la ayudarán a escuchar la voz de Dios y a estar contenta, no importa el estado en que se encuentre.

Otra buena razón para orar por el andar espiritual de tu esposa es que, por encima de todo, es mucho mejor si ambos están de­positando sus expectativas en Dios. Esto evita que depositen el uno en el otro todas sus expectativas y que sufran desilusión cuando no se satisfagan. Cuando el tanque de tu esposa está vacío, su sistema de audio continuará funcionando y parecerá que se encuentra en buen estadlo, pero sus neumáticos no podrán rodar porque no puede acele­rar y mucho menos alcanzar la velocidad máxima. Su timón no funcionará, y por lo tanto no podrá navegar. Sus frenos no funcio­nan, y por consecuencia no podrá detenerse cuando necesite hacerlo. Ella debe llenarse otra vez, y a diario, con el combustible del Espíritu Santo. Debe cargarse con el poder de Dios. Y cuando su tanque esté lleno, tendrá el control de automático del ambiente, podrá llegar a su destino y el viaje será placentero.

¿Tiene tu esposa suficiente de lo que necesita para correr la distancia que hoy debe viajar? ¿Llenó su tanque con lo mejor? Pregúntale a Dos al respecto, y Él te lo mostrará.

Extracto del libro “El Poder del Esposo Que Ora”

Por Stormie Omartian

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