Hombres Cristianos – El Hombre Como Maestro 4

 

Continuemos.

Algunos hombres dicen una cosa, pero  hacen otra. Por ejemplo, ellos tal vez les dicen a sus hijos que sean honestos, pero entonces, ellos llaman a su trabajo cuando no van a trabajar, diciendo que están enfermos, siendo que no lo están.

Algunos padres les dicen a sus hijos: «El tabaco y los cigarros son muy malos para ti», mientras que, al mismo tiempo, ellos están fumando cigarrillos. ¿Sabes tú lo que los niños ven cada vez que ven a un adulto fumando? Ellos ven un mundo de adultos, y entonces dicen: «Para ser un adulto, tú tienes que fumar». Los adultos refuerzan esta idea por medio de sus acciones.

Dios nos dice que no hagamos esto a nuestros niños. La gente parece no entender que tú no puedes enseñar algo si no estás siendo un ejemplo en ti mismo. Un buen maestro es alguien que enseña con el ejemplo.

«Que las hagas saber a tus hijos y a tus nietos». Yo quiero decirle algo aquí a los abuelos. Cuando tu hijo o tu hija te mandan a ese pequeño niño o niña para que lo cuides, ¿con qué lo mandas de regreso a casa? Algunos niños aprenden cosas desagradables de sus abuelos.

Algunos padres encuentran que sus niños regresan a casa maldiciendo o contando chistes de adultos, y se preguntan de dónde los aprendieron. ¡Ellos los aprendieron del abuelo y de la abuela! Tus nietos deberían aprender de ti la Palabra de Dios. Cuando tus hijos te manden a tus nietos a visitarte, esos niños deberían regresar a casa sabiendo más de la Palabra de Dios.

Dios está muy interesado en que los padres les enseñen a sus hijos. Él no dice aquí que tú mandes a tus hijos a la iglesia, a la Escuela Dominical o al Campamento Bíblico de Verano. Dice que tú mismo debes enseñarles. Todas estas otras cosas son buenas, pero si no son reforzadas en el hogar, los niños pueden tener la impresión que sus padres piensan que la Biblia no es importante. Los padres no se dan cuenta del impacto tan negativo que este tipo de actitud puede tener en sus familias.

Después de darles los mandamientos de Dios a todo el pueblo, Moisés dijo: Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas (Deuteronomio 6:6-9)

Primeramente, Dios dice: «Diligentemente las enseñarás (mis Palabras y mis Mandamientos) a tus hijos». Entonces, Él dice cómo hacerlo.

 

1. «Y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa».

¿Qué es lo que tus hijos oyen en tu casa? ¿Qué es lo que ellos oyen cuando tú te sientas a comer? ¿Acaso oyen acerca de algún escándalo de los periódicos? ¿De la última película? ¿Qué es lo que tú acostumbras discutir? ¿Acaso acostumbras hablar acerca de la bondad de Dios? Cuando tú te sientas en la casa en tu tiempo de descanso, ¿qué es lo que haces? ¿Acaso pasas tiempo enseñando a tus hijos la Palabra de Dios? ¿Acostumbras tener tiempo de comunión familiar con Dios y también tener devocionales?

 

2. «Y hablarás de ellas…cuando andes por el camino».

¿De qué hablas cada vez que llevas a tus hijos a la escuela o cuando sales a pasear o cuando van de viaje? ¿Acaso les gritas a los otros conductores, o te pones a escuchar cosas que no te edifican en la radio? ¿Qué clase de ejemplo les estás dando a tus hijos cada vez que estas en público? ¿Hablas de otros a sus espaldas? ¿O acaso vives la Palabra de Dios en una forma natural todos los días?

Algunos hombres nunca hablan de Dios fuera de la iglesia. Me lastima tanto cuando veo a los hombres que se avergüenzan del Evangelio de Cristo Jesús. Ellos piensan que tienen que verse muy a la moda, y para estar a la moda, ellos no pueden hablar de Cristo Jesús.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Entendiendo el Propósito y el Poder del Hombre”

Por Myles Munroe

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