jovenes-no-pornografiaJóvenes – Juventud y Pornografía

 

 

¿Diversión o lujuria?

Escribir acerca de Prostitutas es el significado etimológico de la palabra pornografía (del gr. Porno = prostituta y Graphos = escribir acerca de). Por lo tanto, en el trasfondo del término existen tres elementos centrales: La representación gráfica del sexo, el uso sexual de la mujer y la mercantilización del sexo.

La representación gráfica o visual del sexo van desde libros y revistas hasta videos y películas sin olvidarnos del cibersexo (pornografía vía internet). Todos ellos permiten lograr cierto grado de estimulación erótica a distancia, sin los riesgos, esfuerzos y compromisos que implica la presencia. En otras palabras, la pornografía nos vuelve espectadores sexuales en vez de actores sexuales.

A través del uso sexual de la mujer, la pornografía legitima y refuerza la visión de la mujer como objeto de placer del varón. La pornografía es una expresión de la subordinación de la mujer en una cultura patriarcal y machista.

El negocio de la pornografía vende más que la fonográfica y cinematográfica juntas. Escribir lujuriosamente acerca del sexo es un gran negocio.

La sexualidad, uno de los elementos vitales para el desarrollo de una personalidad sana y madura, es dañada por la visión ilusoria y reduccionista de la pornografía. La pornografía es una caricatura de malgusto de la gloria y belleza de la sexualidad humana.

Es imperativo hoy para cristianos y no cristianos recuperar nuestra capacidad de indignación frente a este atropello de la cultura moderna.

Decir no a la pornografía es una manera de decir si a una sexualidad plena y responsable.

Por Alex Chiang

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