no-entiendo-porque-la-tristeza-me-ganaMujeres Cristianas – No Entiendo Por Qué la Tristeza Me Gana 3

 

Continuemos.

David tuvo un hijo que estaba grave, pero como había pecado, ese niño no iba a sobrevivir. Mientras su hijo se encontraba en ese estado delicado David ayunaba y oraba a Dios. Sin embargo, cuando se enteró de que su hijo había muerto se levantó, se sacudió el polvo que tenía, se bañó, adoró y se fue a comer. Nadie entendía por qué David actuó así, pero él había tomado una decisión: «Mientras mi hijo podía recuperar la salud, yo hice todo lo que tenía que hacer. Ahora que murió tengo que seguir adelante, porque hay un próximo paso para mi vida». Dios no te va a dejar en angustia ni en tristeza. ¡Hay un próximo paso para tu vida!

Salmos 84:6 dice: «Cuando pasa por el valle de las Lágrimas lo convierte en región de manantiales». La palabra «pasar» no significa «acampar», sino «atravesar», es decir, que hay que pasar el valle de las Lágrimas como un punto más en el camino de la vida. No te quedes a vivir allí, porque eso no te trae ningún beneficio y así te estás perdiendo la tierra prometida. Hay un próximo paso, pero para eso tenés que escuchar la voz de Dios. Las mujeres suelen hablar y pensar tanto que muchas veces no permiten que la voz de Dios se escuche en su interior. Dios le dijo a Elías: «Le di órdenes a una viuda para que te sustente». Sin embargo, ella no se enteró porque no había escuchado al Señor. Eso se observa claramente cuando Elías le dijo: «Me tenés que dar de comer», y ella le respondió: «¿Qué? ¿Yo a vos? Si soy pobre y no tenga nada». Cuando estás encerrada en tu tristeza no podés escuchar que Dios también está hablando para revelarte el paso que sigue a esa situación de angustia.

Cuando algunas mujeres cuentan por televisión episodios tristes como un robo, ¿notaste que lo hacen con música de llanto? Quizás las situaciones que narran sucedieron hace más de diez años, pero aún hoy está presente en ellas esa música de dolor. Dicha música de llanto no sirve absolutamente para nada, y por ese motivo es importante que cambies la música con la que hablás. Dejá de llorar por todo, cortá con esa música de una vez por todas y escuchá la voz de Dios.

Mary Kay, una mujer norteamericana que no tenía ni un centavo fue a una iglesia y por escuchar la palabra de Dios a través de un pastor, hoy tiene una empresa líder a nivel internacional. Otro ejemplo de prosperidad por haber oído palabra de fe fue el de la empresa Revlon, creada por su fundador tras la crisis financiera de 1930. Lo mismo le sucedió a Rockefeller quien también llegó a ser un hombre multimillonario. De esa misma manera, si te atrevés a escuchar la voz de Dios, vas a oír el próximo paso que el Señor tiene preparado para tu vida. Mantenete atenta en el momento de la tristeza, porque hay algo que Dios te va a revelar. Él te dirá cuál es el próximo paso que tenés que dar para alcanzar la gran bendición que estás esperando.

 

4. Realizá Acciones de Fe.

Cuando la tristeza venga a tu vida por injusticias, por malos tratos en tu familia o porque tus hijos no te obedecen, entre otros tantos motivos, tenés que realizar acciones de fe. Ana no podía tener un hijo por lo que se sentía triste y lloraba. Su dolor era tan grande que estaba al borde de caer en una depresión. Esta historia, al igual que otras tantas en La Biblia, narran la tristeza que experimentaron distintas mujeres que no podían concebir.

Como dije anteriormente, los hijos en La Biblia representan los sueños que a las mujeres siempre les ha costado parir. Pese al dolor, Ana fue al templo y allí hizo un pacto con Dios. No se conformó con esa situación, sino que dijo: «Quiero que ese hijo venga a mi vida». Un pacto tiene dos partes y cada uno tiene que cumplir la suya. Con esa acción de fe Ana comprometió a Dios a cumplir lo pactado. Al igual que ella, proponele cosas a Dios y pactá con Él, porque te va a bendecir.

(CONTINÚA…)

Por Alejandra Stamateas

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Psicólogo, docente, consultor familiar, conferencista y autor (Verdades Que Sanan, Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes). Trabajé con la niñez y la formación de maestros de niños. Fui pastor de adolescentes y jóvenes por más de 10 años. En la actualidad me dedico a enseñar, escribir, dictar conferencias y dirigir www.devocionaldiario.org y www.desafiojoven.com, donde millones de personas son alentadas, edificadas y fortalecidas en su fe. Casado y padre de tres hijos.

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