no-entiendo-porque-la-tristeza-me-ganaMujeres Cristianas – No Entiendo Por Qué la Tristeza Me Gana 5

 

Continuemos.

También es común que creas que Dios te está mirando de la misma manera que te ves a vos misma y digas: «Dios me ve como una pobre persona», «Dios me ve como una mujer que nunca va a avanzar», «Dios me ve estancada», «Dios sabe que soy un desastre» o «Dios me ve horrible». Sin embargo, quiero darte una buena noticia: Dios te ve a vos como lo vio a Jesús cuando se estaba bautizando y dijo: «Éste es mi hijo amado en quien tengo complacencia». El Señor te ve como su hija amada y le da placer mirarte. Aunque estés triste y haya pena en tu corazón, Él te ve completa, porque estás completa en Jesús. En el valle de la sombra de la muerte, en el momento de dolor, en esa situación de confusión, Dios está con vos.

Tal como expresa el pasaje citado al comienzo, Dios convertirá tu tristeza en gozo. No te vas a quedar estancada en esa situación de angustia, porque mientras estés pasando por ese momento de dolor, Dios está haciendo un trabajo delicado en vos. El Señor no te ve con tus debilidades, con tus carencias o con eso que sentís que estás fallando, sino que te ve como su hija amada. Él tiene un destino para tu vida y no permitirá que te bajes del burro hasta que logres tomar la bendición que te pertenece. Por eso, seguí adelante y decile: «Señor, comienzo a sentir que soy importante para vos».

Ese mismo versículo hace referencia a los dolores que experimenta una mujer en el parto. Cuando esto sucede, la mujer llora y sufre hasta que luego ve nacer una nueva persona. Del mismo modo, cuando estás pariendo un sueño también sufrís, porque hay cosas que no salen como querés y hay situaciones que parecen no tener arreglo. A veces, pese a haber hecho todo bien, ese sueño no viene y la tristeza te quiere atrapar. Tal vez te sientas triste por la soledad, por algo que perdiste o por algo que no funciona, pero Dios te dice: «Son simplemente dolores de parto. Dentro de poco vas a dar a luz algo nuevo en tu vida que ni te lo imaginabas y que estoy preparando para vos».

En los momentos de tristeza decí: «Señor, yo cuento con tu presencia y comienzo a sentir tu fuego». ¡Dejá tus cargas en Dios! No digas más que estás triste, sino: «Estoy pariendo». Si alguien te pregunta: «¿Y cuándo va a nacer?», respondele: «No lo sé, pero a mí Dios me lo prometió y mientras tanto sigo abrazando la bendición que tengo y lo que he logrado en la vida». Seguí abrazando el sueño que le pediste a Dios y seguí creciendo. Estás en pleno parto y pronto darás a luz algo nuevo para tu vida. Aunque no tengas ganas, hacé una acción de fe. Adorá al Señor y decile: «Te amo y te bendigo, Jesús», porque con Dios siempre saldrás victoriosa.

Dios te invita hoy a vivir la alegría por adelantado, Él nunca te va a soltar de Su mano. Es natural llorar en un momento de tristeza y está bien hacerlo, porque si no ese dolor saldrá luego por otro lado. No obstante, también es importante que lleves a cabo acciones que te sean útiles. Recordá que sos una parturienta y hay algo nuevo que está naciendo en vos. No te lamentes por eso que perdiste o por eso que no viene, porque Dios te dice: «Creíste que ya había terminado todo acá y que ya habías vivido lo suficiente como para no ver nada nuevo. Sin embargo, tengo algo nuevo preparado que pronto saldrá a la luz». Como un acto de fe confesá victoria antes de que esta venga a tu vida.

Mostrale tu panza de embarazada a los demás. Tal vez creas que se acabó tu vida y te cuestiones: «Pero tengo 85 años…». No obstante, frente a la tristeza que estás viviendo mostrá tu panza y decí: «Dentro de poco voy a parir algo nuevo en mi vida». Cuando una tiene más de un hijo, no vuelve a parir a la misma persona. Nunca volvés a parir lo mismo; por eso, no vuelvas nunca para atrás. Por el contrario, decí: «Lo que viene es algo que nunca viví. Aunque esté nerviosa estoy confiada en que lo nuevo de Dios siempre va a ser mucho mejor pues será una gran bendición». ¡Dale gloria a Dios por lo que está por venir! Amén.

Por Alejandra Stamateas

4 Comentarios

  1. GRACIAS POR EL MENSAJE LO LEI TODO, YO ESTOY PASANDO POR UN MOMENTO DIFICIL COMENCE EL PROCESO DEL DIVORCIO Y ESTOY MUY TRISTE Y ME DUELE , LES PIDO SUS ORACIONES POR MI VIDA POR FAVOR.
    GRACIAS

    • Hola Irina. ¡¡Bienvenida!! El duelo por un divorcio puede durar 1 año o hasta 2 incluso. Más allá del dolor mira este tiempo como un tiempo nuevo para hacer cambios en tu vida de acuerdo al corazón de Dios.

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