Dice así, el Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión.  Tenemos que ir a anunciar, tenemos que proclamar y tenemos que pregonar.

Es lo mismo anunciar, proclamar y pregonar. Por boca de mujer este año se van a convertir, por boca nuestra, tanta gente por boca de mujer. Vamos a traer a la gente por nuestra boca, porque vamos a pregonar, mujeres, van a ser libres de la opresión, porque vamos a pregonar. Dice, vine a proclamar libertad a los prisioneros. Por boca de mujer va a haber prisioneros que van a quedar en libertad y esta es una tarea que vamos a hacer entre todas,  Presencia de Dios. Y dice, me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento, porque vamos a transformar. Vamos a hablar y luego vamos a transformar por dentro y por fuera.

Si supieras los proyectos que he preparado para este año, cuando el Señor me dio esta palabra dije, ah, Señor, qué bendecido. Vamos a ir por todas las sedes del país. Vamos a ir a hacer el cambio de look a todas las sedes del país. Vamos a ir a todas las provincias, con un equipo que le va a cambiar el look a las mujeres, porque dice, le vas a poner una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto y traje de fiesta. Habla de cambio de adentro y de cambio de afuera. Reconstruirán las ruinas antiguas, restaurarán los escombros de antaño, repararán las ciudades en ruinas y los escombros de muchas generaciones. Vamos a ir a las provincias y vamos a levantar edificios que están destruidos, que han sido abandonados.

Estaba con una pastora el otro día. Me dice, cooperativas abandonadas. Vamos a ir, Presencia de Dios, a levantar esas ruinas. Lo que está destruido, provincia por provincia, vamos a ir a levantarlo. Gente extraña pastoreará los rebaños de ustedes y sus campos y viñedos serán labrados por un pueblo extranjero. Vamos a trabajar menos en lo que siempre trabajamos para hacer cosas nuevas, porque otros van a trabajar en lo que estábamos haciendo hasta ahora. Porque vamos a un nuevo nivel, porque queremos pensamientos y caminos más altos. Vos que dijiste, ¿a quién le voy a dejar esto que estoy haciendo? Despreocupate, van a venir extranjeros a hacerlo, porque tenés un camino mayor. Y dice, y a ustedes les llamarán sacerdotes del Señor, les dirán ministros de nuestro Dios. Se alimentarán de las riquezas de las naciones y se jactarán de los tesoros de ellas. Vamos a pregonar, vamos a transformar. En vez de vergüenza mi pueblo recibirá doble porción, en vez de deshonra se regocijará en su herencia y así, en su tierra, recibirán la doble herencia. Recibiremos la doble herencia.

Dios te envía y te va a dar la doble herencia. Me deleito mucho en el Señor, me regocijo en mi Dios, porque él me vistió con ropas de salvación y me cubrió con el manto de la justicia. Soy semejante a un novio que luce su diadema o a una novia adornada con sus joyas. Así me mostró el Señor el domingo. Estábamos Bernardo y yo en un carruaje hermoso y estábamos vestidos de novios. Y el Señor me mostró que eso es lo que va a hacer con todos nosotros. Nos va a vestir como novias y a ellos como novios, vestidos de fiesta, vestidos de amor, vestidos de lujo. Iglesia Presencia de Dios, Dios nos va a vestir con ropas de salvación, con ropas de victoria, con ropas de lujo, porque nuestra herencia será doble en este año.

Por Alejandra Stamateas

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