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Mujeres – TERMINAR LO QUE COMIENZO 1

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nuevo-1Mujeres Cristianas – Terminar lo que Comienzo 1

 

 

1. ¿Por qué no puedo terminar lo que comienzo?

¿Cuántas veces hemos pospuesto cosas y nunca las terminamos?

Estudios, noviazgos, dietas, viajes, empresas, ir al dentista, etc.

Muchas mujeres se pospusieron a sí mismas porque sus hijos tenían que estudiar, o porque sus maridos tenían que terminar sus carreras, o porque se casaron y lo dejaron «para más adelante», pero lamentablemente hay cosas que quedaron pospuestas.

Vivimos en una cultura que posterga siempre. Decimos “mañana lo hago”, “mañana veo”, “después te llamo”, “después te digo”, y postergamos.

Algo muy común es que pensamos que en el futuro va a venir la felicidad. “No hice el curso de inglés pero creo que aprenderé a hablarlo porque estoy al lado de una persona que sabe”. Lo que en realidad debo hacer es ponerme las pilas y anotarme en el curso de inglés, ir al dentista, sentirme capaz de hacer lo que sea.

Cuando pensamos que la felicidad va a venir en el futuro y postergo, estoy matando el presente, o sea no hago nada porque estoy esperando mi felicidad y que llegue milagrosamente.

Mi pregunta es a todas aquellas personas que no terminaron sus estudios, o que pospusieron algo ¿alguna vez lo terminaron?

Debo actuar cuando me lo proponga porque si pospongo me sentiré fracasado. La frustración que experimentamos es grande y hay personas que tienen una cadena de cosas postergadas (una tras otra) y su frustración es mayor.

 

2. Derrotar los mitos que hay en mi mente.

Mito 1: “Si empiezo algo tengo que hacerlo excelente, sino no lo hago”.

¿Cuántas veces pensamos de esa manera y además lo enseñamos a nuestros hijos? “Mirá nena, si hacés algo hacelo excelente o no lo hagas”.

¡Esto es una mentira!. Cuando empezamos algo lo hacemos con mucha alegría, se lo contamos a todo el mundo, porque lo decidimos, somos feliz, lo hacemos con muchas fuerzas, pero a medida que pasa el tiempo el entusiasmo se va perdiendo, la energía desaparece y decís: “Y bueno…, lo hago más adelante”.

Como perdiste la motivación del principio decís: “Más adelante”, «Quizás ahora no es el momento de Dios”  (y espiritualizamos todo).

Mito 2: “Tenemos miedo al éxito y si algo no nos sale bien lo abandonamos”.

En las universidades argentinas hay un concepto que dice: “No sos nada hasta que no terminás la carrera”. Si la carrera que elegiste tiene 43 materias no sos nada hasta que no las terminaste a todas.
Esto es otra mentira, porque no somos iguales al comenzar la universidad, al cursar 1º, 2º, 3º, o 5º año, porque vamos creciendo y aprendiendo cosas.

Cuando Pedro negó a Jesús, dice la Biblia que salió afuera y lloró amargamente. ¿Cuántas veces hemos llorado amargamente?. La experiencia de Pedro la conocemos muy bien, sabemos qué sintió. Pedro no entendió que estaba pasando por un proceso al lado del Gran Maestro que lo estaba transformando en otra persona, que estaba sacando el potencial que tenía adentro.

Dijo: “Todo el tiempo que pasé con Jesús fue tiempo perdido; al final no era como yo pensaba, como me imaginaba”.

 

3. El proceso no es tiempo perdido.

En medio del proceso de cada cosa que decidamos hacer habrá momentos en los que caeremos, habrá problemas, dificultades, pero te estarás formando en la persona que Dios quiere que seas.

Si no pasás por el proceso nunca llegarás al final deseado.

¿Comenzaste una dieta porque tu meta es bajar diez kilos? Bien, pero tenés que llegar al final.

Cuando empezás una dieta, el día que tengás una caída no la abandonés, porque la caída es parte del proceso y si no pasás por la caída y te levantás, nunca llegarás al final.

Las personas no soportamos el proceso: nos cuesta cuando vamos al médico, nos da un diagnóstico y dice que tomemos medicamentos. No podemos vernos tirados en la cama, porque no funcionamos para el sistema.

Todo proceso te forma para alcanzar la misión que te propusiste. Corré riesgos y aprendé a levantarte de cualquier dificultad.

Últimamente estoy aprendiendo algo: todos queremos ser perfectos, hacer todo bien en la vida, y “si algo no me sale bien me pongo loca”. Desterrá este concepto.

En la vida hay crisis y uno aprende de los errores. No es todo o nada en la vida. Como no nos podemos perdonar las equivocaciones no terminamos lo que comenzamos y Dios te dice: “Estoy con vos en el proceso”.

(CONTINÚA…)

Por Alejandra Stamateas 

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