Matrimonios Cristianos – El Amor es un Pacto 1

 

Pasaje clave: Rut 1:16.

La experiencia y el reto de amar a tu cónyuge nunca terminan. Siguen durante el resto de tu vida.

¿Quién dice que tu desafío tiene que terminar? Y a partir de este momento, te desafiamos a que consideres tu relación matrimonial como un pacto en lugar de un contrato. Estas dos palabras parecen tener significado y propósito similares, pero en realidad, son sumamente diferentes.

Ver al matrimonio como un contrato es como decirle a tu cónyuge: «Te tomo para mí y veremos si funciona». Sin embargo, verlo como un pacto hace que digas: «Me entrego a ti y me comprometo a este matrimonio para toda la vida».

Hay varias diferencias entre los pactos y los contratos. En general, un contrato es un acuerdo escrito con un fundamento de desconfianza, que enumera las condiciones y las consecuencias que habrá si se rompe. Un pacto es un compromiso verbal que tiene su fundamento en la confianza, y le asegura a otra persona que tu promesa es incondicional y para toda la vida. Se realiza ante Dios por amor a otro.

Un contrato es interesado y tiene una responsabilidad limitada. Establece un marco de tiempo para que se cumplan y se logren ciertas prestaciones. Un pacto es para beneficio de los demás y tiene una responsabilidad ilimitada. No tiene fecha de vencimiento. Es «hasta que la muerte nos separe». Un contrato puede romperse de común acuerdo. Un pacto está hecho para que sea inquebrantable.

La Biblia contiene varios grandes pactos que forman parte del desarrollo de la historia del pueblo de Dios. Este hizo un pacto con Noé y le prometió que nunca destruiría a toda carne con un diluvio (Génesis 9:12-17). Hizo un pacto con Abraham y le prometió que toda una nación de descendientes surgiría de su familia (Génesis 17:1-8). Hizo un pacto con Moisés y declaró que el pueblo de Israel sería la posesión de Dios para siempre (Éxodo 19:3-6)- Hizo un pacto con David y le prometió que siempre habría un soberano en su trono (2 Samuel 7:7-16).

Finalmente, hizo un «nuevo pacto» por medio de la sangre de Cristo, y estableció un legado eterno e inalterable de perdón de pecados y vida eterna para los que crean en Él (Hebreos 9:15). Dios nunca ha roto ninguno de estos pactos.

Además, está el matrimonio: el pacto más fuerte sobre la tierra entre dos personas; la promesa de un hombre y una mujer de establecer un amor incondicional y que dura toda la vida. En el matrimonio, tu anillo de bodas representa los votos de tu pacto: no solo compromisos que esperabas poder cumplir sino promesas premeditadas, dichas en público con otras personas como testigos.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “El Desafío del Amor”

Por Alex y Stephen Kendrick

Lee El Amor es un Pacto 2

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