Para salir de cualquiera de estos tipos de inhibiciones, tenemos que lograr tener un conocimiento de cuáles son nuestras debilidades socia­les y así por lo menos no sorprendernos cuando nos encontramos ante ellas. Poco a poco vamos a ir construyendo nuestra ima­gen social de una manera que nos ayude a expresarnos y disfrutar de las relaciones. Estos problemas nacen de un problema central: la forma en la que interpretamos nuestra realidad. El famoso filósofo Epicteto decía: «No son las cosas las que nos enferman sino la imagen que te­nemos acerca de esas cosas».

Pero ¿qué pasa si el problema no es que no logramos ex­presar nuestro amor y es algo más complicado como… nunca enamorarse?

¿Gente que Nunca se ha Enamorado?

Son personas que parecen anestesiadas, como si no tuviesen afectos, que nada los emociona demasiado y parecen cansa­das de todo lo que tenga que ver con el amor. ¿Por qué su­cede esto? Básicamente por dos razones.

A. Desilusión anterior: Muchas personas que fueron aban­donadas por su pareja anterior, o que fueron engañadas, o desilusionadas han quedado como marcadas y no lo­gran sanar esa herida y pérdida de confianza en los de­más. Estas personas no se permiten enamorarse ya que no desean sufrir más, no desean pasar más por expe­riencias como la que los marcó, entonces viven como si el amor no existiese.

B. Miedos a perder su identidad y ser «absorbido»: Esto sucede tanto en hombres como en mujeres. Lo que su­cede es que toda actitud de cualquier persona del sexo contrario es mal inter­pretada como un acto de manipulación. El miedo que predomina en este pro­blema es el temor a ser dominados o con­trolados y lo que sucede es que por eso se pierde la ob­jetividad. Ven en el otro un posible controlador.

C. Yo me enamoré sólo una vez: Son personas que se han enamorado de una pareja anterior y nunca más hubo lu­gar para otra. Ese ideal anterior cada vez más idealizado, más agrandado, a medida que pasa el tiempo y no hay espacio para otro amor, ya que se creen que lo suple todo. Es el amor imposible que no fue o que esperan que sea alguna vez en la vida.

3. LOS ENAMORADOS DE CADA DÍA.

Por otro lado hay muchas personas que se enamoran con una facilidad que es sorprendente, confunden atracción fí­sica o pasión con enamoramiento. Esto puede deberse a di­ferentes motivos:

A. Confusión afectiva: Sienten cosas al conocer a distintas personas pero no logran descifrar qué sentimientos son, entonces confunden afecto, amistad o sentirse bien con el otro con enamoramiento.

B. Búsqueda de poder: Hay personas que buscan pareja sólo para sentirse poderosos. Ya sea porque sean inmaduros afectivamente, con baja estima o egoísmo pero sus rela­ciones terminan siendo vacías y esa necesidad de poder les prohíbe sentir amor verdadero.

Estos sentimientos son tóxicos, las inhibiciones, los mie­dos, los ataques de ansiedad y la falta de confianza en uno mismo tienen como raíz la misma cosa: falta de un fuerte análisis de la realidad.

Si no podés conocer bien tu identi­dad cualquier relación que comiences será con bases dudosas. Las parejas exitosas comienzan co­nociéndose despacio y dándole lugar al otro para crecer. Si sabés qué estás buscando vas a tener más chances de encon­trarlo.

Extracto del libro “Pasiones Tóxicas”

Por Bernardo Stamateas

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