Matrimonios Cristianos – Escuchar y Comunicarse en Amor 1

 

La comunicación en el matrimonio conlleva mucho más que hablar.

En mis entrevistas con más de sesenta mil mujeres alrededor del mundo, he aprendido que no importa la cultura, el nivel económico o la localización geográfica, todas tienen una carac­terística en común: la necesidad de conversar. A todas les hago la misma pregunta: «¿Qué podría ayudar a mejorar su matrimonio?».

La mayoría me responde una y otra vez de la misma manera: «Si mi esposo hablara más conmigo y me abriera su corazón, nuestro matrimonio mejoraría. Cuando mi esposo conversa conmigo, me siento segura».

¿No le parece extraño que en un mundo donde existen dos géneros obviamente diseñados para estar juntos, exista un problema universal de comunicación entre ellos?

¿Cómo es esto posible?

Todo comienza desde antes del nacimiento, cuando nuestros cerebros se están formando en el vientre. Tanto el hombre como la mujer reciben una medida de testosterona. Mientras la mujer recibe poca cantidad de esa hormona, el cerebro del hombre es inundado con la misma. La testosterona hace una gran diferencia, ya que estimula fortaleza, dinamismo y agresión. Esto le da al hombre promedio un enfoque en el poder, la competencia y el deseo de ganar.

Los bajos niveles de testosterona en la mujer promedio hacen que su enfoque sea en el cuidado, el afecto, la sensibilidad y las relaciones personales. Gran parte de la comunicación del hombre es buscar metas competitivas, mientras que la mujer busca relaciones.

En cierto modo, el hombre y la mujer viven en dos mundos diferentes. Cuando se casan y comienzan a cons­truir un mundo en común, los mundos de los que salieron, pue­den ya sea colisionar o mezclarse. Con bastante frecuencia, surgen colisiones antes de comenzar a mezclarse, ya que inocentemente cada uno presume que el otro se comunica de la misma manera que él o ella lo hace. Es ahí cuando se topan con una gran sorpresa, y ni hablar de los inevitables malentendidos que llevan al conflicto. Muchos de esos conflictos se dan porque la mujer tiende a pensar que el hombre es insensible y falto de sentimientos, mientras el hombre suele pensar que la mujer es imposible de entender.

El aprender la naturaleza y el lenguaje de la pareja puede lograr una gran comunicación en el matrimonio. La comunicación eficaz duplicará su satisfacción marital. Esa es una gran promesa. Lo he visto con mis propios ojos, y es absolutamente cierto.

La comunicación eficaz hará que su matrimonio sea más íntimo y pacífico, y eliminará casi todas las discusiones intensas. El expresar sus sentimientos le da un mejor entendimiento de sus necesidades primordiales. Mientras mejor entienda las necesidades primordiales de cada cual, esos místicos misterios que cada uno trae del mundo masculino y femenino, más podrá adentrarse en la verdadera intimidad.

La comunicación es más que hablar.

El hecho de que usted abra su boca y le salgan palabras, no nece­sariamente quiere decir que se está comunicando. La comunicación con­lleva mucho más que palabras, y sucede que, en ocasiones, las palabras hacen muy poco para promover la intimidad y el entendimiento.

La comunicación eficaz conlleva varias acciones a la vez: el escuchar, el hablar, las expresiones faciales, el tono de voz, y, más que nada, el entendimiento.

He aquí seis niveles de comunicación que son importantes de entender.

 

Nivel 1. Conversación sobre temas triviales. El nivel más bajo de intimidad sucede cuando uno se comunica con clichés o frases cortas que transmiten mínima información con mínimo esfuerzo. «Pásame la sal.», «¿Cómo estuvo tu día?», «Bien.», «Ok.», «¿Qué hiciste hoy?», «Nada.», «¡Oh!», «Nunca.». Esta clase de comunicación no requiere concentración ni esfuerzo. En términos de intimidad, casi no tiene sentido.

Esto no quiere decir que las conversaciones cortas no tienen ningún valor. En los matrimonios estables donde las parejas de veras se conocen bien, el simple hecho de que intercambien palabras amables, demuestra que la cone­xión está abierta y no exis­ten barreras entre sí. Cuando dichas palabras van acompañadas de afecto y contacto visual, demuestran que usted valora a su cónyuge aun cuando las palabras son pocas y mecánicas.

 

Nivel 2. Comunicar hechos impersonales. Este nivel de comunicación es simple, pues se trata de un intercambio cotidiano de información externa y no personal. «¿Cómo está el tiempo afuera?», «Un poco frío, pero no muy malo.» ,»¿Puedes creer lo que dijo el Presidente hoy?» Este nivel no acarrea intimidad alguna, aunque es amigable y seguro. Rara vez promueve las discusiones intensas.

 (CONTINÚA…)

Extracto del libro “Lo Prometo”

Por Gary Smalley

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2 Comentarios

  1. Hola Nectar. ¡¡Bienvenido!! Gracias por compartir y qué bendición que este artículo te haya hecho reflexionar. ¡Siempre vale la pena leer una buena reflexión!
    Bendiciones en toda tu vida. Tenés un Papá Celestial que te ama intensamente. Disfrutalo!!!

  2. Muy interesantes reflexiones, los mensajes parecieran ser que no valen la pena
    Pero una vez leyendolos, hacen necesario pensar en nuestras vidas
    Los que de una u otra manera, hemos conocido a Jesucristo
    Sabemos que el Padre, sin merecerlo, nos envío a su hijo para el perdon de nurestros pecados
    Y hemos aceptado a Jesucristo como Nuestro Senor y Salvador
    Ya no podemos hacernos los tontos
    A cada momento, Dios nos envia senales para que revisemos nuestra calidad de vida
    Y con la ayuda de la oracion y la meditacion, descubramos que lo que Dios quiere de nosotros y para nosotros

    Gracias infinitas por ser instrumento de Dios y darnos de su Luz para iluminar nuestra vida

    Dios le bendiga

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