pareja-que-no-funcionaMatrimonios Cristianos – Hasta Cuando Luchar Por Una Pareja Que no Funciona 4

 

Continuemos.

Cuando el pueblo de Israel estaba en Egipto y se acercaban tanto las plagas como la mortandad de los primogénitos, Dios les dijo: «Pinten las puertas de sus casas con la sangre de los animales, porque por dichas puertas no entrarán ni las plagas ni la peste ni la muerte». Al hacerlo, todo el pueblo fue protegido gracias a esa sangre que hoy simboliza la sangre de Cristo. Si aceptaste lo que Jesús hizo en la cruz para salvarte, tenés que estar segura de que has sido pintada con Su sangre. Esto significa que la protección del Señor estará todos los días sobre tu vida.

En otra versión de las Escrituras, el Salmo 91 dice: «Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón». Esto significa que el Señor te protegerá del león, del áspid, es decir, del cachorro de león, de la serpiente y del dragón. Los problemas de león son aquellas situaciones que te golpean fuerte y te atacan de frente como una infidelidad, la pérdida de un trabajo o de un hijo.

Dios te va a proteger también de los cachorros de león, es decir, de esos problemas pequeños que si no los agarrás a tiempo terminan creciendo, por ejemplo, las peleas o los malos hábitos en la pareja.

La serpiente representa esos problemas que se acercan sigilosamente sin que vos te des cuenta. Tal sería el caso de una mujer que haya estado detrás de tu esposo sin que vos lo hayas notado. Por último, el Señor te va a proteger de los problemas de dragón, es decir, aquellos que son producto de tu mente. Por ejemplo, imaginás que tu esposo te está siendo infiel cuando la realidad demuestra lo contrario.

Dios quiere librarte de todo mal conocido por la humanidad, pero la única manera de lograrlo es que vos puedas construir una relación con Él. Recordá que Jesús no es un mero amuleto, sino el autor de tu vida, lo que demuestra la importancia que tiene la relación que construyas con Él. Por esa razón, decile: «Señor, a mí me gustaría que las cosas se dieran de esta manera, pero necesito hablarlo con vos y que me cuentes qué es lo que te parece. ¡Necesito construir una relación con vos!».

El Señor te dirá: «Si es así, vas a estar debajo de la sombra de mis alas, pues te voy a cuidar y proteger todos los días de tu vida». Construí una buena relación con Dios y decile: «Yo voy a hacer mi parte, pero quiero que me digas cómo vas a hacer vos para tratar con esta situación». No te olvides que cuando Él está en la barca el viento se calma, y aunque tengas que seguir remando, lo harás con felicidad.

Te recomiendo que escribas el Salmo 91 en una hoja de papel y lo lleves siempre con vos para que esas palabras te acompañen y sepas que no es necesario que hagas nada, porque si Él te prometió protección, esta estará sobre tu vida. No le temas a la experiencia que estás viviendo, porque el Señor sabe por lo que estás pasando y va a seguir cuidando de vos. Llevá siempre con vos ese Salmo de protección que es la Palabra de Dios sobre tu vida y leelo en aquellos momentos difíciles. Cuando estés preocupada por lo que va a pasar con tu pareja o te sientas sola, recordá el Salmo 91 y decí: «Estoy siendo cuidada por Dios. Descanso en que el Señor está obrando en mí, porque he construido una relación de amor con Él».

Quiero decirte que antes de construir cualquier tipo de relación tenés que construir una relación genuina y profunda con Dios. A veces creemos que la hemos construido, pero en realidad no le hemos dado lugar al Señor para que intervenga y aporte todo lo que Él tiene para brindar. Así, muchas mujeres lograron cambios en su vida, pero ante la primera dificultad se apartaron del Señor porque no habían consolidado una relación con Él lo suficientemente sólida como para que esta perdurase en el tiempo. En consecuencia, se olvidaron de que aunque el viento esté en contra y tengan que seguir remando, Jesús siempre va a estar con ellas para acompañarlas.

En la vida vas a vivir tanto momentos en los que el viento esté en contra como momentos en los que esté a favor. Ante todo, lo más importante es que construyas una relación sólida y profunda con Dios, quien hoy te dice: «No te preocupes que mi protección estará sobre tu vida. ¡Nunca dudes de eso!». Construí una relación con el Señor para ver las cosas de acuerdo a cómo Él las hace. ¡No te olvides que Él siempre te protegerá! Amén.

Por Alejandra Stamateas

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