nuevo-1Sanidad Interior – 8 Principios Para Ser Libres de la Gente 2

 

Continuemos:

4. No le daré mi corazón a nadie.

No hagas pacto con nadie. Hay gente a la que los pastores le hicieron hacer pactos, renunciá a eso; en la Biblia sólo hay dos pactos: con Dios y matrimonial.

Cuando David hizo pacto con Jonatan, Dios corrió de la escena a Jonatan. No hagas pacto con la gente porque te atás a la persona y si la persona cae en pecado, ese pecado, esos demonios y esa maldición te atan a vos. Tu único pacto es con Dios.

Si entendés que sólo debe estar el Señor, que El es el dueño y pactas con El, sos leal a la visión, te movés con respeto y amor a la gente pero sólo pactas con el Señor, te aseguro que nadie podrá lastimarte nunca más.

Dios es mi padre. Hasta los doce años un niño judío era criado por la mamá, a esa edad se lo presentaba en el templo y en el templo se hacía una ceremonia donde el padre le enseñaba la profesión y a partir de alli el padre se haría cargo del hijo; por eso tenemos el relato de que Jesús fue a los doce años al templo, María y José siguieron caminando y tres días después volvieron a buscarlo. José no estaba con Jesús porque sabía que no era su padre. Cuando llegaron al templo Jesús estaba discutiendo y María le dijo: «Tu padre y yo te estábamos buscando» Y Jesús le respondió: «No, ya no estoy bajo tu autoridad, debo encargarme de los negocios de mi padre» Eso quiere decir que al ser adoptado por el Padre, dejas de ser hijo de tu madre. El problema de muchos cristianos es que todavía no quieren dejar de ser hijos de su madre…

Le diste tu corazón a tu Padre Dios, El es el dueño de tu corazón, Dios te ha adoptado, le entregaste tu corazón y no hay más lugar para nadie que no sea Dios, tu Rey y Salvador. Con El, controlando las puertas de tu vida, estás seguro, confiado y bendecido.

 

5. No caminaré con gente tóxica.

Alejate de la gente que enferma porque hay gente con problemas y hay gente problemática. Amá a todos, pero no trabajes con todos. Jesús amó a todos, pero en su círculo de intimidad no estaban todos.

El pastor Rubén Giménez dice que bíblicamente hay tres tipos de personas: espinos, zarzas y escorpiones.

Zarzas: son los que no sirven para nada, son los vagos: «Ama a tu cama como a ti mismo», «Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos», «Descansa de día para dormir de noche». Alejate de la gente vaga, que no produce, que no quiere progresar o avanzar.

Espinos: son gente que molesta, que meten culpa, que invaden la vida de los demás, que quieren chusmear, se la pasan hablando de los otros, no ven lo que vos estás viendo; tienen problemas con todas las iglesias, con todos los pastores, con toda la gente. Alejate de ellos.

Escorpiones: son los que vienen para matarte. Son los legalistas, hui del legalista, son sinvergüenzas que están buscando algo en tu vida para condenarte y si no lo encuentran, lo van a inventar.

El legalismo es una maldición satánica, una unción diabólica que ha atado al pueblo de Dios.

Legalista es:

  • El que cree que sirve a Dios, pero no entra en el reino ni deja que entren los demás.
  • El que no pone disciplina, sino cadena perpetua.
  • El que se pone a hilar finito y «diezma de la menta» pero se traga la verdad, la misericordia y la justicia.
  • El que vive acusando a los demás de sus propios pecados ocultos, de adulterio y engaño.
  • El que cree que tiene autoridad para controlar a los demás.
  • Alguien que no quiere verte feliz, soñando, riendo, saltando y festejando.

¡Aléjate de esa gente!

De cada doce personas hay un Judas, hay un espino, un escorpión. De cada doce uno te va a traicionar pero hay once que te aman. Nunca te concentres en el Judas que te traicionó, sino en los once que te quieren. Cuando alguien te diga que hay dos que te odian es porque hay veintidós que te aman.

Jesús le dice a Lázaro: «Ven fuera», y cuando sale dice: «Desatadle».

Hay gente que te ha vendado y te ha mandado a la tumba pero hay alguien más grande que vendrá a tu tumba para correr la piedra y Dios ha designado gente nueva, maravillosa que te desatará, que te bendecirá y dirá: «Se puede. Todo lo podés en Cristo». Esa es la gente que Dios te ha designado para desatarte y dar testimonio al mundo.

Nunca des tu mejor bendición a cualquiera, tus mejores bendiciones tienen que estar reservadas para la gente que entró con vos al valle de la sombra de la muerte, no aquellos que te acompañaron en el tiempo bueno de bendición y en el tiempo malo te dijeron: «Te faltó oración, faltó ayuno, faltó guerra», sino la gente que te dijo: «Tu alma será confortada y cuando salgas, el bien y la misericordia te seguirán».

Esa es la gente a la que tenés que reservarle tus mejores bendiciones, quienes estuvieron con vos cuando nadie lo hizo, cuando todos te abandonaron, Dios permitió que ellos estén, a esa gente tenés que darle tus mejores bendiciones.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro «Libres de la Gente»

Por Bernardo Stamateas

2 Comentarios

  1. Hola Gonzalo. ¡¡Bienvenido!! Gracias por tus palabras de aliento, y me alegro muchísimo de que estas palabras te hayan sido útiles en tu vida personal. No aflojes. Bendiciones.

  2. Hola soy una persona que le gustaba poco la lectura hasta hoy ,nose que me trajo hasta aqui tal vez cuando lei sanacion interior y luego me quede enganchado , en verdad la mqyoria de lo que hablan es real ygracias le doy a DIOS que les a puesto en el camino para hablar tan bien de lo que nos aflige e ir sanandonos interiormente como conocer nuestros amigos y conocidos de verdad les agradesco por estos consejos lo unuco que traten de acompañar con citas biblicas ,sigan adelante por que mucha gente como yo o mas necasitada espera una palabra de aliento hasta pronto

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