como-tratamos-con-la-iniquidadSanidad Interior – Cómo Tratamos Con la Iniquidad 3

 

Continuemos.

He tratado de hacer esta lista lo más extensiva posible para procurar una liberación mayor. Para mí no hay nada más maravilloso que salir de un enigma y encontrar lo que puede ser un estorbo en mí caminar con Dios y así poder quitarlo.

Como ha sido mi consejo en capítulos anteriores, a veces será necesario hacer listas detalladas y exhaustivas. Si esto bien no es un requisito para nuestra salvación, si lo es para nuestra total libertad y nuestra total bendición.

Una vez habiendo pedido perdón en forma específica, por todo en lo que nos hayamos identificado, entonces hay que ordenar que sea desarraigada toda la iniquidad de nuestro espíritu y de nuestra alma.

Luego hay que ordenar que la sustancia física que produjo la iniquidad y que se ha alojado en los huesos y órganos, busque su salida. Como estos son líquidos literales, al salir de cuerpo, se manifestarán a través de diarreas, vómitos, abundancia de orina, flemas y mucosidad a manera de resfriado. Todo esto es perfectamente natural y debe salir en esta forma.

Conviene al ordenar la salida de estas sustancias tocarse uno mismo todas las coyunturas y poner nuestras manos sobre nuestras diferentes partes del cuerpo. Si hay alguien lleno del Espíritu Santo que le pueda ayudar, dígale que ponga sus manos en cada unión de vértebras en su espalda mientras ordena la salida de la iniquidad.

Esta oración puede ser algo semejante a esto:

«Señor te pido perdón por mi iniquidad y la iniquidad de todos mis antecesores. Hemos pecado en contra de ti, pero hoy yo me arrepiento por toda mi línea generacional porque hemos cometido… Tal y tal pecado. Te pido que nos perdones y me limpies. Purga de mi espíritu, de mi alma, y de mi cuerpo toda esta iniquidad. Ahora ordeno que toda iniquidad asilada en mis huesos y en mis entrañas busque su salida ahora mismo. ¡Iniquidad, sal de mis huesos y de mis entrañas en el nombre de Jesús!».

Haga esto hasta que se manifieste que ha salido. A veces tarda unas horas o un día entero en lo que sale todo. Es posible que experimente un poco de fatiga. Es total­mente normal, rápidamente se recuperará. Una vez hecho esto, proceda a cancelar las maldiciones que se hayan adherido a la iniquidad en su vida. Ahora ha quedado listo para que la Justicia de Dios se establezca sobre su vida y con ella todas las bendiciones de Dios.

 

Oración Final

“Padre yo te pido que conforme a tu misericordia, tu justicia y tu verdad establezcas sobre mi hermano (a) tu Justicia divina. Que a partir de hoy el (ella) quede establecido como Justo, primeramente por tu sacrificio vicario y segundo por cuanto se ha apartado de iniquidad para seguir tu Reino. Yo declaro sobre el (ella) que todas tus bendiciones y tu bien vendrán a él (ella) y le alcanzarán y que tu misericordia reposará sobre sus genera­ciones.»

«Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol Su gloria; porque vendrá el enemigo como río, más el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él. Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová: «Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová desde ahora y para siempre» (Isaías 59:21)

Extracto del libro “La Iniquidad”

Por Ana Méndez Ferrel

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