Sanidad Interior – Cuatro Leyes Espirituales 3

 

Continuemos.

Jaime realmente, no quería hacer esto, y se sentía mal porque amaba a su esposa, y ella confiaba en él. Él se repetía a sí mismo: «No me entiendo, no quiero hacer esto, pero no puedo parar».

Lo que Jaime no recordaba, era que en el pasado, él mismo había juzgado diariamente a su padre por el mismo comportamiento. Su padre había sido alcohólico y mujeriego; este juicio había atraído sobre él el mismo espíritu que había dominado a su padre.

Jaime, al juzgar a su padre, lo estaba deshonrando, pero, con el correr del tiempo, le siguió los pasos. Vemos cómo con la misma medida que midió, fue medido; lo que él tanto había criticado en su padre, le sucedió a él mismo. Gracias a Dios, se oró por Jaime, él se arrepintió y fue libre. Amén.

«Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo» (Romanos 2.1).

¿Cómo Dejar de Juzgar?

A. Arrepintiéndose del  pecado  de juicio. Sea específico.

B. Confesando su pecado.

C. Rompiendo  el juicio  que hizo contra otra persona.

D. Bendiciendo a las personas que juzgó.

Cuando se juzga a una persona, se crea una pared invisible.

Pregúntese si hay cosas en su vida que no están funcionando bien. Tal vez sea porque en esa área ha juzgado a alguien y está cosechando el fruto de su juicio.

 

4. Todo lo que el Hombre Sembrare, eso Segará.

Lo que esta ley significa, en realidad es el equi­valente al dicho del mundo que dice: «No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti», y yo le agrego: «haz a otros lo que quisieras para ti o para los tuyos».

«Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas» (Mateo 7.12).

Sembrar es hacer o dar a otro algo, ya sea un bien, una buena dádiva o también un mal. Segar o cosechar es recoger o recibir.

De la misma manera, en el mundo espiritual, se crea un ciclo donde siembras un bien y siegas, recoges bien, o por el contrario, siembras mal y recibes mal. Como todas las otras leyes, ésta tampoco falla. Lo que hoy vivimos, es el resultado directo de lo que hemos sembrado en otros en el curso de nuestra vida.

Es importante revisar qué hemos hecho, qué hemos dado, con cuánto amor hemos tratado a los que nos rodean, conocidos o no. Si en su corazón siente que en esa área de su vida puede o debe cambiar, ¡hágalo! Su futuro y el de sus seres que­ridos cambiará porque también ellos cosecharán el bien que haga a otros.

¿Qué sembraremos? Amor, dinero, tiempo. Lo que sembremos, ya sea para el espíritu o para la carne, eso recogeremos.

«No os engañéis: Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; que a su tiempo segaremos, si no hubiéramos desmayado. Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien a todos, y mayormente a nuestros hermanos en la fe» (Gálatas 6.7-10).

Muchas veces, cosechamos en el mismo momento en que sembramos, y en otras ocasiones, se toma tiempo, a veces meses y aun años; pero, eventualmente, la cosecha vendrá. A no ser, claro está, que no haya arrepentimiento en su vida.

Extracto del libro “Sanidad Interior y Liberación”

Por Guillermo Maldonado

10 Comentarios

  1. Bendiciones de Dios,por este Devocional diario, que nos enseña muchas cosas que desconocemos y es una gran bendicion para mi vida espiritual y Fisica…saludos..¡¡

  2. me gusto mucho esta pagina, le ayuda mucho a uno a crecer y madurar espiritualmente..pero deseo un favor ayer entre y vi un devocional, que hablaba sobre el compartir en una reunion de primera comunion, bautizo y quisiera volverlo a encontrar pero no lo encuentro . muchas gracias.Clauu

    • Hola Claudia. ¡¡Bienvenida!! El tema «que perdiste» (jejeje) habla sobre el bautismo o sobre la Santa Cena? O trata sobre la comunión entre los hermanos? Si me tiras un dato más te puedo ayudar a encontrarlo nuevamente.

  3. Excelente enseñanza,se es ten facil juzgar a los demas y se nos olvida que podemos ser iguales, muchas gracias, hoy reconosco que he juzgado, pero gracias a Dios hoy empiezo mi sanidad interior
    Dios los BENDIGA por todos las enseñanzas y reflexiones que nos envian. un gran abrazo

    • Hola Liliana. ¡¡Bienvenida!! Todos hemos juzgado en algún momento de nuestras vidas (aunque para algunos es un hábito), pero tal como lo expresas, reconocerlo, confesarlo y estar dispuesto a cambiar con la ayuda del Señor es el comienzo de la sanidad interior. Te bendecimos, y un abrazo también para vos.

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