Sanidad Interior – El Poder de Atracción de Las Fuerzas Espirituales 3

 

Continuemos.

Dios actúa a través de juicios de misericordia, sobre aquellos que buscan Su justicia, Su rectitud, y caminan en el temor de Dios. «Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan. Las riquezas y la honra están conmigo; riquezas duraderas y justicia. Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Por vereda de justicia te guiaré, por sendas de juicio, para hacer que los que me aman tengan su heredad, y que yo llene sus tesoros» (Proverbios 8:17-21).

Luego, es parte de una gran bendición que Dios obre en mi vida enderezando todo lo torcido, lo equivocado y lo mal estructurado de mi persona. Para que esto suceda el Señor va a operar a través de juicios de misericordia. Estos son todas aquellas circun­stancias, palabras que El habla a nuestras vidas, sueños y momentos de lucidez divina que nos permiten ver nuestros errores y enderezar nuestros caminos.

La obra poderosa de Dios en nuestras vidas va a ocasionar que seamos establecidos como «Justos» sobre la tierra con todos los privilegios que eso implica. Existe una diferencia entre ser declarado «Justo» por la gracia y sacrificio de Cristo, cuando nos convertimos a Él, y ser establecidos en justicia. Las bendiciones, la honra y las riquezas, no vienen como raudal del cielo tras ser bautizados, sino en la medida que somos arraigados y cimentados en Justicia.

El Rey David entendió claramente este fundamento y sabía que sus victorias dependían de que la Justicia de Dios se estableciese sobre él. «Levántate, oh Jehová en tu ira; Álzate en contra de la furia de mis angustiadores, y DESPIERTA A FAVOR MÍO EL JUICIO QUE MANDASTE… Juzgará Jehová a los pueblos; Júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia, y conforme a mi integ­ridad. Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas ESTABLECE TÚ AL JUSTO» (Salmo 7:6, 8-9)

El también entendía que los juicios de Dios eran dulces y maravillosos, porque lo acercaban más a Su amado Señor. Cuando se ama a Dios con todo el corazón y con todas las fuerzas, todo lo que estorbe nuestra comunión con Él, nos parece terrible y anhelamos que sea quitado lo antes posible.

Hay cosas de las que somos conscientes y otras que están tan arraigadas y escondidas en nuestro ser interior que necesitamos que nos sean reveladas.

«Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. DESEABLES SON MÁS QUE EL ORO, y más que mucho oro refinado; Y dulces más que la miel, y que la que destila del panal» (Salmo 19:8-10).

Dios le habla de esto al Profeta Malaquías. De cómo Jesús anhela sentarse a afinarnos con todo su amor. El Señor quiere hacer una obra perfecta en todos nosotros y para eso es necesario lavarnos y pulirnos.

«¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar de pie cuando él se manifieste? Por qué Él es como fuego purificador y como jabón de lavadores. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia» (Malaquías 3:2-3)

La tribu de Leví representa el sacerdocio de Su casa. Los sacerdotes santos que hemos sido constituidos por Jesús todos nosotros. El mero hecho de que él se sienta a afinar, me habla de una obra cuidadosa, llena de dedicación y amor. Dios quiere purificarnos de esta manera, pero no todos tienen el amor y la mansedumbre necesarios para dejarse tratar así.

A otros, Dios tiene que disciplinar, como un Padre que corrige a sus hijos Y desgraciadamente a otros tendrá que aplicar castigo para enderezar sus caminos y salvarlos de la muerte. Es imposible tener la bendición y participar de Su gloria sin que el Señor trate nuestra iniquidad.

Extracto del libro “La Iniquidad”

Por Ana Méndez Ferrel

Lee Cómo Tratamos Con la Iniquidad 1

Artículo anteriorSanidad Interior – CÓMO TRATAMOS CON LA INIQUIDAD 1
Artículo siguienteSanidad Interior – EL PODER DE ATRACCIÓN DE LAS FUERZAS ESPIRITUALES 2
Psicólogo, docente, consultor familiar, conferencista y autor (Verdades Que Sanan, Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes). Trabajé con la niñez y la formación de maestros de niños. Fui pastor de adolescentes y jóvenes por más de 10 años. En la actualidad me dedico a enseñar, escribir, dictar conferencias y dirigir www.devocionaldiario.org y www.desafiojoven.com, donde millones de personas son alentadas, edificadas y fortalecidas en su fe. Casado y padre de tres hijos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre