Sanidad Interior – Mentalidad Antidepresiva 3

 

Continuemos.

2. Dios Usa a la Gente Imperfecta, a la Gente que se Equivoca.

Jesús vino para los pecadores, para los que nos equivocamos, que somos los que decimos: «Me falta… pero la Gracia de Dios me cubre y me bendice».

El que no se equivoca es porque no hace nada. El que no hace nada, nunca debe decirle algo al que está haciendo. No permitas que el que no hace nada venga a corregirte, porque es mejor que salgas del barco y Jesús te tome de la mano como a Pedro, que verte en el barco sin hacer nada. Mejor que lo intentes y te equivo­ques, a verte encerrado sin hacer nada.

Si te has equivocado en la vida, calificas para que Dios te use. A nadie le gusta equivocarse, tenemos que aspirar a no equivocarnos pero todos lo hacemos. Es por eso que debemos aprender a usar una técnica que se llama Revisión Correctiva.

La Revisión Correctiva. Cuando me equivoco tengo que revisar en mi mente toda la situación que viví, para determinar dónde me equivoqué. Entonces, vuelvo a revisar en mi mente haciendo las cosas bien; tengo que aprender de los errores. El problema no es equivocarnos, sino que, en verdad, no nos tomamos tiempo para aprender del error. Entonces volvemos a tropezar.

El error es una fuente de crecimiento. Nunca te sientas mal por el error, sacale provecho. Imaginate corrigiéndolo y para la próxima vez ya habrás aprendido. Siempre he tenido un lema que funciona: Aprendo la lección, olvido los detalles y sigo adelante.

 

3. Debo Aprender a Hablar en Positivo.

Cuando ores, orá en positivo; cuando hables, declará en positivo. No digas: «Tengo una deuda», sino declará en positivo: «Dios me dará el dinero para pa­gar la deuda».

Cuando hablás en negativo te bloqueás, porque tenés un «no». Cuando apren­das a hablar en positivo, aprenderás a divertirte. Así pues, tu vida tiene que ser una diversión: divertite en la adoración, divertite con tu familia, divertite sirviendo a Dios, divertite en tu trabajo. Cuando aprendés a divertirte, el tiempo no existe. Pero para ello tenés que hablar en positivo.

«Te bendeciré y serás bendición». Dios le dijo a Abraham: «Abraham, te equivocaste; pero yo uso gente que se equivoca. Te bendeciré y serás bendición». Confesar en positivo te va a activar la capacidad de divertirte, pues una persona positiva recuerda cosas positivas.

¿Cuántos tienen recuerdos negativos durante el día? Te vienen y te vienen, y te preguntás: «¿Por qué vienen?» Entonces, te esforzás para no pensar ¡y es peor! Confesá: «Todo lo puedo en Cristo que me forta­lece; Dios está conmigo; Todo lo que haga, me saldrá bien»

 

4. Debo Tener una Mente Abierta.

El depresivo es rígido. Cuando viene una crisis, se quiebra porque siempre considera pocas opciones. Cree que ya sabe todo. Vive aferrado a los triunfos del pasado porque está cerrado a lo nuevo; escucha una nueva revelación de Dios y dice: «No es así porque nunca me lo enseñaron», cree que porque nunca lo apren­dió, no existe.

Dios controla tu vida cuando se la entregás a Cristo, pero a los que no se dejan controlar, no. Si no fuera así ¿dónde estaría el libre albedrío?

Una mente cerrada tiene una normalidad equivocada. Lo que pensás que es normal tiene que ser triturado por Dios, porque tu vida siempre va a ir a lo que tu mente considera normal. Si naciste, te criaste pobre y nunca tuviste dinero para comer, tu mente incorporó eso como una normalidad: ser pobre. Dios te prospera, te da trabajo pero tu mente siempre va a atraerte a la pobreza, porque la normalidad atrae.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Emociones Lastimadas”

Por Bernardo Stamateas

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2 Comentarios

    • Hola Catalina. ¡¡Bienvenida!! Nunca es fácil una separación, lo importante es que busques ayuda y no te encierres en vos misma. El Señor trae un nuevo amanecer a tu vida aunque hoy veas todo oscuro. Un abrazo!!!

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