Sanidad Interior – Posponer 1

 

Cómo no aplazar lo importante.

Muchas veces evitamos o postergamos situaciones y obligaciones bajo la excusa de hacerlo otro día. Pero siempre terminamos no haciéndolo…

Las exigencias laborales y personales constituyen la ocupación de la mayoría de las horas del día. Es así que a veces, queremos cumplir con todas nuestras obligaciones pero terminamos sin hacer ninguna de ellas. El motivo es la indetermi­nación y no saber priorizar lo esencial, que se da a nivel inconsciente.

Hoy en día se la considera como una enfermedad contemporánea, cuyo nombre con los psicólogos han bautizado a este problema se llama «procrastinación», palabra que le adjudican a este modo de comportamiento que puede llevar al inmovilismo y al miedo a decidir.

 

1. Aprendiendo a elegir. Lo primero que debemos hacer es dividir nuestras en las siguientes categorías:

A. Lo urgente e importante. Aquí el tiempo es lo primordial. Por ejemplo: una urgencia médica, trabajo con fecha de entrega, etc.

B. Lo no urgente e importante. Aquí se planifica a largo plazo y da calidad de vida. Es necesario analizar el tiempo en que se reparten las ocupaciones. Preguntarse: Si hago esto ¿qué consi­go? ¿Qué cosas le dan sentido a mi vida? Por ejemplo: planificar, cuidar las relacio­nes, cuidarse.

C. Lo urgente no importante. Son las interrupciones.

D. Lo que no es urgente ni importante.

 

2. Ordenar las cosas pendientes. Anotar en una lista las cosas que se deben hacer pero nunca se hacen: ordenar la casa, refacciones, etc.

3. Establecerse un compromiso personal para cumplir. Ponerse metas realistas.

4. Escribir la fecha exacta en que se va a realizar esas tareas.

5. No esperar a la inspiración para pasar a la acción.

6. Hacer las cosas según el orden de importancia y resolverlas de la forma más inmediata posible.

7. Dejar de pensar y hacerlo.

8. Cuidarse. Dedicarse a uno al menos un día a la semana.

9. Ser valiente. Vencer la pereza y afrontar las cuestiones pendientes. El esfuerzo vale la pena por la satisfacción y la paz que se experimentan tras realizarlo.

10. No pierdas tiempo. El tiempo no es oro, el tiempo es vida. Una de las peores cosas que nos puede pasar es perder tiempo. Dios nos da 86.400 segundos por día, para que los usemos como queramos, todo el mundo tiene 24 horas por día: los buenos, los malos, los ricos, los pobres, el sol sale para todos. Además, el tiempo no es como el dinero ya que el dinero va y viene pero el tiempo va. Podés guardarte el dinero debajo del colchón, pero no podés guardar el tiempo.

Tu vida consiste en tu tiempo. Estás vivo porque tenés tiempo; y tenés tiempo porque estás vivo. Por eso tu tiempo presente, se llama PRESENTE, porque es un regalo que Dios te da. Te regala 24 horas por día para que hagas lo que quieras con tu tiempo. Entonces, NO HAY NADA PEOR QUE PERDER EL TIEMPO, PORQUE PERDER TIEMPO ES PERDER LA VIDA.

 

Cosas que nos Hacen Perder Tiempo.

La gente difícil. ¡No pierdas tiempo con gente complicada! La primera cosa que tenés que apren­der es a no perder tiempo con la gente que se burla, con la gente que te lastima, con la gente violenta.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Emociones Lastimadas”

Por Bernardo Stamateas

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6 Comentarios

  1. leyendo todos los dias sus lineas poco a poco voy a lograr vencer este tipo de temores y de situaciones que no deseo para mi vida

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