Sanidad Interior – Saliendo de la Vergüenza 2

 

Continuemos.

1. Cometer un Error no me Hace Ser un Error.

¿Cuántos nos hemos tropezado caminando? ¿Y qué dijimos? «¡Qué estúpido que soy! ¡Soy un inútil!» De esta manera, estamos confundiendo cometer un error con ser un error. Por eso nunca te auto maldigas, no digas: «Soy un tonto, soy un desgraciado».

Todos nos equivocamos, pero el error no es tu identidad. Vos sos un hijo del Rey, un príncipe de Dios, no sos un error. Sos hijo poderoso del Señor que dejará herencia en la tierra. Tus padres o quién te humilló, te dijeron: «Sos una tarado o sos un estúpido», y no sos eso.

 

2. Voy a Reírme de Mis Errores.

Aprendé a reírte de tus errores, porque la Biblia dice que «El gozo del Señor es tu fortaleza». El gozo de Dios es una fuerza divina que hace retroceder al enemigo y nunca podrá atacarte si te encuentra con gozo.

 

3. Tengo que Reconocer Mis Errores.

Decí: «Sí, me equivoqué, me caí», pero no te humilles ni te castigues. Cuando te equivoques recordá que sos uno más del mundo. Todos tenemos aspectos que no están bien desarrollados. Hablá bendición, aunque cometas errores porque no debés burlarte de vos mismo. Hay gente que es muy cruel, que se equivoca e inmediatamente se lastima. Reconocer que te tropezaste no quiere decir que sos un tonto, quiere decir que estás mejorando, que estás aprendiendo de los errores, para luego utilizar eso nuevo aprendido para crecer.

No podés fijarte en el error y estar todo el día lamentándote y hablando de lo mismo. Hay gente que recuerda por años errores del pasado. Por eso tenés que matar la voz que te avergüenza y activar la voz de la enseñanza para que puedas aprender de cada error. Declará: «Voy a aprender de cada error» y «Voy a dejar de dar examen».

Hay gente que vive dando examen, conoce a alguien y da examen; va al trabajo y está dando examen. Son personas que se ponen en alumnos y no pueden disfru­tar de lo que Dios les da, de las cosas de la vida; porque ponen a otros en autoridad y se someten a su evaluación.

Decile a Dios: «Gracias te doy por los grandes errores que cometí». ¿Sabés qué hizo el grave error que cometiste? Pulverizó tu orgullo, hizo nacer la compasión divina, porque antes eras de los que condenaban y, después que pasaste por el error, te nació la compasión por los demás. Dale gracias a Dios por lo malo que te pasó, porque algo bueno de eso nació: la misericordia que hoy le tenés por la gente.

Existe gente que vive de las apariencias, de la imagen; que lo único que le interesa es quedar bien delante de los demás. Dios no te creó para agradar a la gente sino para agradarle a Él, porque a Él le vas a dar cuenta de todas las cosas, y si sólo le agradás a El, vas a andar feliz por toda la tierra.

El perfeccionista sufre vergüenza; porque cuanto más perfeccionista es, más vergüenza tiene. No tenés que cuidar tu imagen cristiana, tenés que ser quién sos: caminar sin máscaras en libertad en el Señor, mostrando la gracia que está en tu corazón, aunque tengas errores. Pablo dijo: «Esfuérzate en la gracia», no en el poder humano, ni en la técnica humana, sino en la fuerza de Dios que te hace avanzar y llegar a la victoria.

La Biblia condena la vergüenza. Filipenses 1:20 dice: «Mi ardien­te anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda liber­tad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo». Pablo caminaba con autoridad, no cuidaba la imagen. Sabía que tenía errores como todos pero sabía que si agradaba al Señor no sería avergonzado.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Emociones Lastimadas”

Por Bernardo Stamateas

Lee Saliendo de la Vergüenza 3

6 Comentarios

  1. Quiero q alguien ore por mi soy constantemente humillada por mis companeros de trabajo son muy agresibos con sus commentarios y trato de pensar q no tienen culpa q asi los hicieron en casa soy indulgente los comprendo pero parece q todo lo envidian y lo contradisen es realmente estresante tratar de manejar la situacion

    • Hola Mónica. ¡¡Bienvenida!! estaremos orando, pero te pregunto: ¿por qué permitis que te humillen? Sos una hija del Rey. Defendete, atales sus lenguas en el nombre del Señor. No pagues mal por mal, pero no permitas la humillación. Y si la situación no cambia, buscate un nuevo trabajo, pero no sigas permitiendo el maltrato.

  2. Muchas gracias por el Devocional diario,son un aliciente a mi sufrido corazón.En éste momento estoy pasando por una grave prueba,ruego a uds.intercedan por mi y mi familia.Están a punto de rematar mi casa por una deuda de mi esposo,que aunque trata de llevar la palabra de DIOS es un mal administrador.La plata para pagar la deuda la hay pero el abogado quiere más.Pido a uds. de manera muy respetuosa nos pongan en intercesión,muchas gracias Dios los siga bendiciendo grandemente.

    • Hola Ana. ¡¡Bienvenida!! Lamento la situación financiera por la que están atravesando. Vamos a orar por ustedes, pero plantate en fe y declará que la deuda será pagada y totalmente cancelada con el dinero que tienen, ni un peso más. El Señor obrará un milagro, pero peléenla en fe.

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