Predicaciones Cristianas – Victoria Sobre Una Mala Disposición 3

 

Pasaje clave: Lucas 10.38–42.

 

El décimo capítulo de Lucas describe paso a paso el proceso que lleva de dulce a agrio.

Es la historia de Marta. Un alma caritativa dada a la hospitalidad y a la organización. Más ahorrativa que frívola, más práctica que pensativa, su casa es una nave organizada y ella es un austero capitán. Pídale que escoja entre un libro y una escoba y optará por la última.

María, sin embargo, optará por el libro. María es la hermana de Marta. Los mismos padres pero con diferentes prioridades. Marta tiene cosas por hacer. María tiene cosas para pensar. La vajilla puede esperar. Deje que Marta vaya al mercado; María irá a la biblioteca.

Dos hermanas. Dos personalidades. Y mientras se entienden mutuamente se llevan como mano y guante. Pero cuando la una siente resentimiento hacia la otra, se llevan como pedernal y piedra.

Introduzcámonos silenciosamente en la cocina de Marta por la puerta de atrás y le demostraré lo que intento explicarle. (Una advertencia: Manténgase alejado de la leche porque ya comienza a cortarse.)

Shhh, allí está. Próxima a la mesa. La que tiene puesto el delantal. ¡Caramba mire cómo trabaja! Ya le dije que esta dama sabe cómo manejar una cocina. ¿Cómo lo hace? Revuelve con una mano, rompe huevos con la otra. Y nada se derrama. Sabe lo que está haciendo.

Debe haber una multitud. Hay mucha comida. Son ellos los que se ríen en la habitación contigua. Parece como si se estuvieran divirtiendo.

Pero Marta no. Una mirada a su enharinado gesto ceñudo le revelará eso.

«Estúpida hermana».

¿Qué? ¿Escuchó que murmurara algo?

«Esa María… Yo me la paso sola aquí en la cocina mientras que ella está allá afuera».

Mmmm. Al parecer el horno no es lo único que está caliente aquí adentro.

«No habría invitado a Jesús si hubiese sabido que traería a todo ese ejército con Él. Esos tipos comen como caballos y si es ese Pedro siempre eructa en la mesa».

¡Madre mía! Está disgustada. Observe cómo mira sobre su hombro lanzando miradas de indignación que cruzan el portal. María es el objeto de sus miradas penetrantes. La que está sentada en el piso, escuchando a Jesús.

«Dulce hermanita. Siempre lista para escuchar y nunca dispuesta para trabajar. A mí tampoco me desagradaría sentarme. Pero lo único que hago es cocinar y coser, coser y cocinar. Bueno, ¡pero basta ya!»

¡Cuidado! Allá va. Alguien está a punto de ser regañado.

«Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile pues, que me ayude» (v. 40).

De repente la habitación queda en silencio. Silencio absoluto con excepción del tap-tap-tap del pie de Marta golpeando contra el piso de piedra y el golpeteo de la cuchara de madera contra la palma de su mano. Se alza por encima de los demás, tiene harina en sus pómulos y fuego en sus ojos.

Se nos escapa una risita al observar la expresión en los rostros de los discípulos. Ellos miran con asombro esta furia que el infierno no ha conocido. La pobre María, con la cara roja de vergüenza, suspira y trata de hundirse aún más en el piso.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Todavía Remueve Piedras”

Por Max Lucado

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Psicólogo, docente, consultor familiar, conferencista y autor (Verdades Que Sanan, Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes). Trabajé con la niñez y la formación de maestros de niños. Fui pastor de adolescentes y jóvenes por más de 10 años. En la actualidad me dedico a enseñar, escribir, dictar conferencias y dirigir www.devocionaldiario.org y www.desafiojoven.com, donde millones de personas son alentadas, edificadas y fortalecidas en su fe. Casado y padre de tres hijos.

2 Comentarios

  1. EXCELENTES DEVOCIONALES DIOS LOS BENDIGA PUES DIOS ESTA CON USTEDES Y CADA PALABRA QUE ME ENVIAN SON PARA BENDICION EN EL DIA PROPICIO UN ABRAZO DESDE MEXICO A TODOS LOS HERMANOS ARGENTINOS …

    “En el TIEMPO propicio te
    escuché y en el día de la salvación te
    ayudé. Este es el TIEMPO propicio, éste
    es día de la salvación” 2 Corintios 6:2.

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