Predicaciones – Oportunidades de Oro 2

 

Continuemos.

En Marcos 10.28, Pedro dice: “Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. Y Jesús le respondió: Pedro, por cuanto has dejado todo, vas a recibir cien veces más en este kairos”. Jesús le dijo a Pedro que estuviera atento porque habría momentos en su vida cuando cosecharía cien veces más.

Cuando viene el kairos, el tiempo de la oportu­nidad, el enemigo queda atado. Mientras Jesús iba caminando, se le acercó el gadareno, y los demonios le dijeron a Jesús: “¿Por qué nos atormentas antes de tiempo (kairos)?”. El diablo no sabía que ése era el kairos, el tiempo de oportunidades de Dios.

Cuando Pablo fue a predicar a los políticos de su época, había un brujo llamado Elimas que quería trabar la obra de Pablo. Entonces Pablo le dijo: “Hijo del diablo, ahora te vas a quedar ciego por un kairos”, en otras palabras le dijo: “Este es mi kairos, esta es mi oportunidad de ganar a esta gente y yo te voy a dejar ciego durante mi kairos, cuando pase el tiempo de la oportunidad, volverás a ver”.

Si quieres aprovechar tu kairos, tienes que saber que la oportunidad viene envuelta en un desafío. Cuando llega, se presenta disfrazada de una provocación que por lo general produce miedo. Los tiempos de oportunidad se presentan en tu vida como una propuesta, como un desafío que te despierta temor. Pero si logras vencer el miedo y avanzas, entonces podrás aprovechar ese momento de oportunidad. Por eso Pablo dijo: “Aprovechando bien el tiempo porque los días son malos”, que traducido en el origi­nal es: aprovecha tu kairos porque tu cronos es malo.

 

Aprovecha tu Oportunidad.

Si no la atrapas, la oportunidad se te escapará y no podrás recuperarla; podrás tener otras oportunidades, pero esa que dejaste pasar, no volverá. Por eso Pablo dice que oremos en todo kairos: no tienes que estar orando todo el día, debes orar cuando viene el momento de oportunidad.

Entonces, ¿cómo aprovechar tu kairos? Todos tendre­mos tiempo y oportunidades; el sol sale para todos, todos viviremos cierta cantidad de tiempo y a todos se nos presentarán oportunidades de oro. Nos tocará vivir situaciones que vendrán disfrazadas de desafíos pero, con discernimiento y utilizando las palabras proféticas recibidas, veremos más allá de ese desa­fío y aprovecharemos esa oportunidad en el terreno espiritual.

Rut respondió: “No me ruegues que te deje y me aparte de ti, porque a dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo y allí seré sepultada. Traiga Jehová sobre mí el peor de los castigos, si no es solo una muerte lo que hará separación entre nosotras dos. Al ver Noemí que Rut estaba tan resuelta a ir con ella, no insistió… Así regresó Noemí, y con ella su nuera, Rut, la moabita. Salieron de los campos de Moab y llegaron a Belén al comienzo de la cosecha de la cebada”. (Rut 1.16-22).

¿Cómo aprovecharás tu oportunidad? Decidiendo como lo hizo Rut. Ella vivía en Moab, y se le murió el marido. En ese momento había pobreza en el país. Entonces Noemí, su suegra, le dijo a ella y a Orfa que la dejaran, porque ella también estaba pobre y no tenía nada más para ofrecerles.

Rut tenía todo en contra: su marido muerto, una situación de pobreza y una suegra que en lugar de ayudarla le decía que se fuera, que en ese momento era más fácil retroceder que avanzar. Pero a pesar de eso, Rut vio algo que Orfa no vio, Rut vio un kairos en medio del dolor, vio algo que ni siquiera Noemí pudo ver.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Alcanzando el Éxito”

Por Bernardo Stamateas

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