cristo-responde-a-nuestra-necesidad-emocionalPredicaciones – Cristo Responde a Nuestra Necesidad de Salud Psicológica y Emocional 1

 

Me gano la vida como sociólogo, y puedo verificar la realidad de que una de las tendencias más co­munes en la actualidad es que las personas con dificulta­des buscan a los psicólogos y a los sociólogos para obtener ayuda. Las personas creen cada vez más que la ciencia social puede solucionar su problema. Si usted ha sido atrapado en esa manía, le tengo malas noticias: el enfoque social científico para la solución de los proble­mas no tiene tanto éxito como uno se imagina. Los que lo intentan a menudo encuentran que no llegan a lograr sus expectativas.

El estudio de Hans Eysenck, uno de los trabajos de evaluación más importantes sobre el tratamiento de per­sonas emocionalmente perturbadas, señala que si al­guien tiene problemas psicológicos, los psicoanalistas y los psicoterapeutas pudieran no ser de mucha ayuda. De los que van a los psicoanalistas, informa Eysenck, el 44% se cura en un año. Entre los que van a los psicoterapeutas, el 53% se cura en un año. Entre los que van a los psiquia­tras cerca del 61% se sana en un año. No obstante, entre los que están perturbados emocional­mente y no buscan ayuda profesional, el 73% se sana en el lapso de un año. Los resultados me asustan. No sé si las estadísticas lo sorprendieron a usted tanto como a mí, pero me hizo preguntar si los psicoanalistas y los psicoterapeutas profesionales ayudaban a las personas o las ponían peor.

¿Cuántas personas conoce usted que van en busca de consejo profesional de psicoanalistas y terapeutas, y parece como que nunca salen de la consejería? Cinco o seis años después que comienzan a ver a algún analista o terapeuta, todavía están pagando 25 dólares o más cada media hora una vez a la semana por tratamien­to, y muestran muy pocas señales de mejoría. Si usted pregunta el porqué, encontrará la respuesta en el hecho de que los científicos sociales a menudo tienden a no hacer caso a los principios fundamentales del evangelio.

En primer lugar, los consejeros a veces cometen el error de rastrear todas nuestras dificultades emocionales y psicológicas hasta negar a los acontecimientos y trau­mas que ocurrieron en el pasado. Por lo general tratan de explicarse qué es lo que hay en los antecedentes de una persona que la ha convertido en lo que es en el presente. Para muchos consejeros, se supone que la historia clínica de una persona proporciona todas las pistas necesarias para entender sus problemas.

Conozco a varios psicólogos, particularmente los que se llaman a sí mismos «conductistas», que abogan por lo que ellos llaman «modelos de modificación de conducta», que se unen a esa escuela de pensamiento. Están seguros de que los seres humanos no son más que criaturas socialmente condicionadas cuyo futuro ha sido determinado por su pasado. Los psicoanalistas neofreudianos son casi tan malos como los conductistas, porque también hacen demasiado énfasis en la manera que el pasado de una persona controla su destino.

Cuando yo era conferenciante universitario, había un colega que estaba muy metido en ese enfoque. Para él, todo lo relacionado con una persona era el resultado de su adiestramiento en el uso del inodoro. Cuando daba su conferencia enfatizaba ese punto con el entusiasmo y el celo de un evangelista.

«Estudiantes — decía él —, la primera exigencia hecha siempre por la sociedad sobre el individuo viene con el adiestramiento en el uso del inodoro. Lo que sucede en ese adiestramiento es precursor a todas las exigencias que la sociedad hará jamás a la persona. Sepan que el adiestramiento en el uso del inodoro es la primera cosa que la sociedad requiere de cualquiera. La madre es la que trasmite los requerimientos sociales. Consideren cómo suplica ella para que haya conformidad con las expectativas sociales, cómo implora y ruega al niño: ‘¡Hazlo para mami! ¡Hazlo para mami!’ Sin embargo, el niño a veces resiste los ruegos de su madre. Pudiera rebelarse contra sus deseos, y cuando eso sucede surge la rebeldía social en el niño. Entonces pudiera decir en tono desafiante: ‘¡No!’ Si la madre es fuerte e inmutable, pudiera exigir: ‘¡Aquí te quedas hasta que algo suceda!’ El niño se queda. Se esfuerza por hacerlo. Se entrega a la tarea con todas sus fuerzas y, después de un largo rato, tiene éxito y finalmente produce el regalo por el que la sociedad ha rogado».

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Es Viernes Pero el Domingo Viene”

Por Tony Campolo

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2 Comentarios

  1. no estoy para nada de acuerdo con lo mencionado respecto al analisis psicologico conductista. Realmente fue de mucha ayuda para mi y me hace dar cuenta de porque motivo a veces actuo de cierta forma, y doy cuenta que es por falencias que han ocurrido en mi pasado. Y Dios manda a profesionales tambien para que nos orienten son una bendicion!

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