Educación Sexual – Educar Sexualmente a Nuestros Hijos 5

 

Continuemos.

14. Me interesa profundizar un poco más…

Bien. Escúchalo con interés, tu hijo es lo más valioso que Dios te ha prestado y tú eres autoridad espiritual de él. Algunos padres darán cuenta al Señor un día y otros darán gracias al Señor un día.

Escucha con eficacia, no te apresures a contestar, escucha bien lo que te dice y cómo te lo dice, recuerda que la curiosidad es normal no importa lo que pregunten, no te asuste nunca, no existen los niños «pervertidos», sino curiosos que desean saber para poder manejarse mejor. Cuando tu hijo cambie de tema cambia con él, no te preocupes: al tiempo sacará nuevamente el tema.

A veces le hablamos y bostezan o miran la tele, o comienzan a dibujar, no importa: ellos siguen atentos a nuestra actitud, recuerda que es importante el cómo damos la información.

El escuchar impregnará en tu hijo que lo amas. Con eso alcanza y sobra. No lo interrumpas.

Sé breve y nunca negativo, siempre positivo, transmite la sexualidad como algo hermoso. Esto no quiere decir que no debemos prevenirlos del abuso y otros engaños del diablo, eso lo veremos más adelante pero por ahora ten en cuenta: sé positivo, da una concepción del sexo como algo hermoso y placentero, de manera clara y directa y siempre con la verdad. Si no sabes no inventes solo di: «no sé, luego te lo contesto». Averigüa y luego contéstale. A ningún hijo le sirve tener un padre perfecto u omnipotente.

No hagas de la conversación un pin-pon de preguntas y respuestas sino un diálogo ameno y hermoso, sé claro y con la mayor naturalidad posible, aun cuando existan personas adelante, responde con naturalidad aunque los «invitados» se asusten. Lo importante es tu hijo no la reacción de las «visitas».

 

15. Gracias, me ha ayudado bastante lo dicho anteriormente. Me gustaría hablarle a mi hijo pero me siento un poco inhibido aún ¿qué puedo hacer?

Bueno, suele suceder eso, es normal. Le aconsejo el uso de algún buen libro sobre educación sexual para que puedas ir leyéndole a tu hijo, o si es más grandecito entonces regálaselo y que él lo lea, lo puedan charlar y compartir. Esta es una buena manera de ir venciendo los temores. No le ordene que lea el libro, sólo regáleselo y déjeselo él, lo hará cuando sepa que es el momento. Al darle el libro le estás diciendo: mira, esto es normal y es creación de Dios y en esta casa no le tenemos miedo a este tema, al contrario sabemos que es algo hermoso que Dios nos ha dado.

 

16. ¿Cuándo comienza la sexualidad de mis hijos?

Nuestros hijos son seres sexuados. Durante años y años se negó que los niños tuviesen placer sexual, hoy sabemos con plena certidumbre que esto no es así. Tus hijos, querido padre, son sexuados, y están interesados en que les demos respuesta a sus inquietudes sin importar la edad que tengan. Como veremos más adelante esta curiosidad y necesidad de crecer sexualmente lo van a expresar de muchas maneras y formas.

Sin lugar a dudas la educación sexual, prevendrá a nuestros hijos de muchísimas desgracias no sólo a ellos sino también a sus hijos y a las próximas generaciones. Cualquier pastor y profesional de la salud se ha topado con decenas y decenas de casos de niños abusados.

Cualquier consejero se ha encontrado con decenas de adolescentes atrapados en la homosexualidad, la pornografía, la masturbación, niñas embarazadas, niños llenos de culpas, miedos e ignorancia por lo sexual, jóvenes que no pueden poner bajo el Señorío de Cristo su sexualidad y glorificar a Dios en sus cuerpos.

En resumen: pensamientos y sentimientos distorsionados y confusos sobre su sexualidad, alejados plenamente del propósito de Dios.

 

17. ¿Podríamos hablar un poco de los juegos sexuales?

Sí, mira el tema “Los Juegos Sexuales Infantiles”.

Extracto del libro “Educación Sexual Para la Familia”

Por Bernardo Stamateas

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