Continuemos.

Pablo dice: «La sexualidad es buena, no es mala». Podés tener vida sexual, debes tener vida sexual y debes cuidar tu vida sexual y ninguno de ambos debe negarse y si uno no quiere tener sexo con el otro, porque hay un problema emocional, sentate y resolvelo; pero no dejes pasar más tiempo. Y si tenés que pedir perdón, pedilo; pero no se nieguen el uno al otro.

1º Co. 7: 17-23. ¿Cuál es la enseñanza? No importa si estás casado, separado, soltero, no importa si sos varón o sos mujer, Pablo dice no importa si estas circuncidado o no; no importa si estás gordo o flaco, vos podés servir a Dios en la condición que estás no hay ninguna excusa para que Dios te use. Como Dios te llamó, te usará.

Pablo va a decir que la sexualidad es importante.

Hombres casados repitan estas palabras: “NO VOY A HABLAR DURANTE LA RELACION SEXUAL”. “¿Te vino?”, “¿Te viene?”, “¿Está bien así?”, “¿Voy más rápido?”, “¿Voy más despacio?” ¡DALE CALLATE! “Pero… ¿está bien así?”, “¿Querés más acá?”, “¿Querés más allá?”, “¿Te conté el último chiste?”, “¿Pagaste los impuestos?”

Los hombres repitan: “NO VOY A HABLAR DURANTE LA RELACION SEXUAL”.

Digan: “NO VOY A DECIR MAS ESTOY CANSADO”, porque ahora viste como vienen las cosas. Ahora las mujeres van al ataque y los hombres: “Estoy cansado”, ”no tengo ganas”, “estoy con la menopausia masculina”, “me duele la cabeza”, ”me duele acá”, Ay…!

Repitan: “NO VOY A SER MAS UNA BESTIA GLORIFICADA”. En tres minutos: en el primero se excita, en el segundo eyacula, en el tercero, se duerme. Y la mujer está: “Mi amor, mi amor…” Y él está roncando. Los hombres levanten la mano y digan: “Voy a acariciar, voy a amar, voy a ser romántico, ¡Ayúdame Padre del Cielo!”.

Para las mujeres: “NO VOY A DECIR MAS ME DUELE LA CABEZA, ESTOY GORDA, ME VE LA CELULITIS, APAGA LA LUZ QUE ME MIRA, QUE TENGO CULPA, QUE TENGO MIEDO, QUE ESTA POSICION NO QUE ME DA VERGÜENZA, ¿ESTAREMOS PECANDO”… ¡¡¡BASTA!!!.

Dios me salvó en Jesús para que yo sea cambiado. Cuando Jesús viene a mi vida suceden cambios, ¡Cambios! La gente se ríe de los pastores de las iglesias evangélicas, se burlan de nosotros, pero nunca, NUNCA se van a reír cuando vean el cambio que Jesús hizo en tu vida. Podrán cuestionarnos, podrán decir que nosotros somos manipuladores, locos de la guerra; pero cuando la gente vea tu cambio dirá: Ahí está Dios, ha estado y estará. Porque cuando Jesús viene a tu vida, él te lava, te purifica, te santifica. Cuando viene el Señor a mi vida, Él me cambia y contra el cambio no hay argumento.

Cuando Dios te da una palabra es para que cambies y vos tenés que cambiar. Dios cambia tu pasado, Él te lo cierra; Dios cambia tu presente. Siempre que Dios te da una palabra es para incomodarte, es para molestarte. No hay nada peor que ver a un cristiano a lo largo de los meses, de los años, igual que siempre. Pero, qué lindo, cuando ves a alguien y decís: “¡Uauu! Este tipo está distinto, ¿qué le pasó?” Cristo lo cambió. Y Jesús es especialista en cambiarte “el coco”, porque los cambios comienzan cuando Dios te cambia los pensamientos.

Pablo está escribiendo: “Escuchen a mí me interesa que tengan una vida sexual como Dios quiere. Huyan de la fornicación (del sexo pre matrimonial)”. Podés hacer lo que quieras porque acá nadie te vigila, ni vas a estar en una lista negra, ni te van a negar la Cena del Señor, no, NO, porque todo te es lícito, hace lo que quieras con tu vida, pero si has abrazado la revelación, Dios lo primero que te va hacer es cambiarte los pensamientos.

Vas a empezar a pensar con revelación, no con cultura, no con lo que te enseñaron en tu casa. La palabra “Cambio” en el griego quiere decir: hacer otra cosa distinta a la que hace otro. O sea Cambio es: “Yo no voy hacer lo que hacen todos, yo voy a hacer lo que la Palabra me ha revelado; porque yo no me muevo por las opiniones”.

Hay gente que me dice: «¿Qué es normal pastor?» Porque lo normal para Uds. puede ser anormal para mí. «Tenés razón», le digo. «Hacé lo que quieras con tu vida; pero si abrazas a Jesús ya tenés el patrón de normalidad. La Normalidad es la Palabra». A mí no me interesa que las personas que no conocen a Cristo hagan lo que quieran: que se hagan bisexuales, trisexuales ¿qué nos interesa a nosotros? Nunca podés lograr un cambio si primero Jesús no te cambia los pensamientos y no abrazás la Palabra de Revelación.

(CONTINÚA…)

Por Bernardo Stamateas

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