La Doctrina de los Ángeles – El Ministerio de los Ángeles 4

 

Continuemos.

Ningún otro escritor ha establecido tan claramente esto como el Dr. Gerhart: «El apóstol hace énfasis sobre el hecho de que la sabiduría de Dios es revelada a los principados por medio de la Iglesia. La existencia de la Iglesia y la predicación de las inescrutables riquezas por ella determinan el crecimiento de los ángeles en conocimiento espiritual. Cuánto más conocimiento de la verdad cristiana sabrán los ‘principados’ cuando la Iglesia cristiana, todavía imperfecta, llegue a la perfección; ese místico cuerpo de Cristo, todavía militante, peleando contra sus enemigos tanto humanos como diabólicos, llegue a ser la Iglesia triunfante.

La consumación final en el segundo advenimiento (de Cristo) afectará no sólo la posición relativa y el conocimiento espiritual de los ángeles, sino también afectará la vida de ellos según la revelación de ciertos pasajes bíblicos. Indirectamente, a lo menos, ellos participarán en los beneficios espirituales que llegan a la Iglesia por el Hijo del Hombre. Pablo enseña (en Efesios) que Dios el Padre ‘nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito —de reunir todas las cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra’.

 Tanto la raza humana en la tierra como las órdenes angélicas en los cielos se incluyen en la frase ‘todas las cosas’ que han de ser reunidas en Cristo. Entonces los espíritus angélicos tendrán una relación con la Cabeza de la Iglesia que no tienen por ahora, y que jamás tendrán antes del cumplimiento de los tiempos. El apóstol enseña la misma verdad en Colosenses 1:20 pues dice que agradó al Padre reconciliar consigo en su Hijo todas las cosas así las que están en la tierra, como las que están en los cielos. Las cosas invisibles y visibles, sean tronos o dominios, o principados o potestades; fueron creados por el Hijo y para El. Por lo tanto, todas las órdenes angélicas existen para el Hijo; ‘Él es el propósito de su existencia. En el Hijo estas órdenes de espíritus subsisten. Él es la ley por la cual son gobernados y controlados. Habiendo hecho la paz entre los gentiles y los judíos por la sangre que él derramó en la cruz.

Cristo llega a ser un mediador para los ángeles también, por quien su vida pasa de su presente esfera a una más alta de la perfección y gloria espiritual. El reino del Hijo del Hombre incluye tanto las órdenes de espíritus angélicos como todas las razas de la humanidad. Cuando la edad excelente que está pronto a realizarse venga a superar a la edad del presente, los ángeles, como consecuencia de la glorificación del cuerpo místico, subirán a una comunión más íntima con el origen que produce la vida, la luz y el amor. Pero, aunque la vida y los conocimientos de los ángeles sea elevados a un plano de perfección espiritual más alto mediante la Iglesia, sin embargo en la gloria final del reino de Dios, la posición y autoridad de los ángeles estarán subordinados a la autoridad y el oficio de los santos».

 

LOS ANGELES COMO ESPECTADORES

Hay cuatro casos en que se dice que los ángeles observan.

A. En Lc.15:10 ellos se dan cuenta del gozo del Señor cuando se arrepiente un pecador. No es el gozo de los ángeles como muchas personas suponen, pues, compárese Judas 24. En Lucas 12:8-9 tenemos estas palabras de Cristo: «Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios».

B. También nos dice en 1 Ti.3:16 que Cristo «fue visto de los ángeles».

C. En Ap.14:10-11 dice que los ángeles observarán los castigos eternos de los que adoraron a la bestia y su imagen. Al contrario, nos dice en 1 Co.6:3 que la Iglesia juzgará a los ángeles aunque no tienen mucha preparación en el presente para juzgar cosas de menor importancia en la tierra.

D. La presencia de los ángeles en la creación se nota en la Biblia (Job 38:7); al tiempo de la entrega de la ley (Gál.3:19; Hch.7:53; He. 2:2); en el nacimiento de Cristo (Lc.2:13); en Su tentación (Mt.4:11); en Su resurrección (Mt. 28:2); en Su ascensión (Hch.1:10); y en Su segunda venida (Mt.13:37-39; 24:31; 25:31; 2 Ts.1:7).

 

En Conclusión.

Un conocimiento de la realidad de las vastas huestes de seres angélicos con los beneficios que se derivan de los buenos y la oposición de parte de los malos, nos será dado por la meditación en las Escrituras que contienen estas verdades, y por la oración.

Extracto del libro “Teología Sistemática. Volumen 2”

Por Lewis S. Chafer

(Fundador y 1º Presidente del Seminario Teológico en Dallas, Texas. USA)

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