Introducción a la Teología – ¿Cómo Deben los Cristianos Estudiar Teología Sistemática? 3

 

Continuemos.

D. Debemos estudiar teología sistemática con la ayuda de otros.

Debemos estar agradecidos de que Dios ha puesto maestros en la iglesia (1º Co.12:28). Debemos permitir que los que tienen estos dones de en­señanza nos ayuden a entender las Escrituras. Esto significa que debemos usar teo­logías sistemáticas y otros libros que han escrito algunos de los maestros que Dios le ha dado a la iglesia en el curso de su historia. También significa que nuestro estu­dio de teología incluirá hablar con otros cristianos en cuanto a las cosas que estamos estudiando.

Entre aquellos con quienes hablamos a menudo estarán algunos con dones de enseñanza que pueden explicar las enseñanzas bíblicas claramente y ayu­damos a entenderlas más fácilmente. De hecho, algunos de los aprendizajes más efectivos en los cursos de teología sistemática en universidades y seminarios a me­nudo ocurren fuera del salón de clases en conversaciones informales entre estu­diantes que intentan entender por si mismos las doctrinas bíblicas.

 

E. Debemos estudiar la teología sistemática recogiendo y comprendiendo to­dos los pasajes de la Biblia pertinentes a cualquier tema.

Mencioné este punto en nuestra definición de teología sistemática al principio de este capítulo, pero aquí hay que describir el proceso en sí. ¿Cómo realizar uno un sumario doctrinal de lo que todos los pasajes de la Biblia enseñan sobre cierto tema? Para los temas que se cubren en este libro, muchos pensarán que estudiar los capítulos de este li­bro y leer los versículos bíblicos anotados en los capítulos basta. Pero algunos querrán estudiar más la Biblia sobre algún tema particular o estudiar algún nuevo tema no cubierto aquí. ¿Cómo puede un estudiante usar la Biblia para investigar lo que enseñan sobre algún tema nuevo, tal vez uno que no se ha discutido explícita­mente en ninguno de sus textos de teología sistemática?

 

El proceso seria así:

1º. Buscar todos los versículos relevantes. La mejor ayuda en este paso es una buena concordancia que le permita a uno buscar palabras clave y bailar los versículos en que se trata el tema. Por ejemplo, al estudiar lo que signi­fica que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, uno necesita buscar todos los versículos en los cuales aparece «imagen», «semejanza» y «crear». (Las pa­labras «hombre» y «Dios» ocurren con demasiada frecuencia para que sean útiles para una búsqueda en la concordancia).

Al estudiar la doctrina de la oración se po­drían buscar muchas palabras oración, orar, interceder, petición, súplica, confesar, confesión, alabanza, dar gracias, acción de gracias, etc.); y tal vez la lista de versículos sería demasiado larga para ser manejable, así que el estudiante tendría que revisar ligeramente la concordancia sin buscar los versículos, o la búsqueda se podría pro­bablemente dividir en secciones, o limitarse de alguna otra manera.

También se puede hallar versículos al pensar en la historia global de la Biblia y buscando las secciones donde pueda haber información sobre el tema a mano; por ejemplo, el que quiere estudiar sobre la oración tal vez querrá leer pasajes como la oración de Ana por un hijo (1º S.1), la oración de Salomón en la dedicación del templo (1º R.8), la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní (Mt.26 y paralelos), y así por el estilo.

Luego, además del trabajo en la concordancia y de leer otros pasajes que uno pueda hallar sobre el tema, revisar las secciones relevantes en algunos li­bros de teología sistemática a menudo trae a la luz otros versículos que uno pue­dan haber pasado por alto, a veces porque en estos versículos no se usa ninguna de las palabras que se usaron para la búsqueda en la concordancia.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Teología Sistemática”

Por Wayne Grudem

Lee ¿Cómo Debemos Estudiar Teología Sistemática? 4

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