Mujeres – NO MOLESTAR, MUJERES PENSANDO 2

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Cuando pedís comida por teléfono, hacés el llamado y te dicen en cuanto tiempo la recibís. ¿Qué hacés mientras tanto? Preparás la mesa, ponés los platos, el mantel, cubiertos, las bebidas, los vasos, preparás todo y ya te vienen las ganas de comer eso que pediste, estás deseosa de que toquen el timbre y que llegue la comida para disfrutarla. Eso es lo que va a hacer Dios en estos meses. Va a darte una palabra profética para que empieces a desearla de tal manera que te muevas hacia el cumplimiento de esa palabra, que no la sueltes hasta que la veas hecha en tu vida, porque lo que Dios promete, Dios lo cumple. Y si hay deseo hay bendición.
¿Por qué a veces no queremos desear algo? ¿Por qué esta mujer no quería desear un hijo? Esta mujer puso la excusa que el marido era viejo, pero el profeta le dijo, te doy tres meses para que concibas a tu hijo, o sea, la vejez de su esposo no era el problema sino que faltaba el deseo y que se dejara de dar excusas.

No hay excusas para que no desees algo. No hay excusa, si querés desear, podés desearlo. Basta de decir, estoy grande, estoy vieja, no tengo plata, no estudié, no hay excusas. Es solo que entre en tu pensamiento. ¿Pero por qué no queremos? Porque tenemos miedo de desilusionarnos. Entonces, no queremos desear. ¿Y si nos va mal? ¿Y si me pongo en pareja y me vuelvo a divorciar? No está funcionando tu deseo. Y tenés que aprender a desear, porque si hay deseo hay milagro. Si hay deseo, hay bendición.
Génesis 3:16 con dolor darás a luz a tus hijos. ¿Y saben cuál es el problema a lo largo de la historia de la iglesia? Que nos han enseñado la primera parte de este versículo, con dolor, y nos quedamos con el dolor, en lugar de quedarnos con, y darás a luz a tus hijos. Y las mujeres nos quedamos con el dolor, e hicimos énfasis en el dolor.
Yo no quiero sufrir más, no quiero tener problemas, no quiero tener conflictos. Si usted vino a Presencia de Dios, va a tener conflictos porque es una luchadora, y las que luchamos y buscamos, vamos a tener problemas, pero no problemas que no sepamos cómo resolver, sino problemas que nos van a hacer dar a luz ese dolor. Te va a hacer parir algo grande para el Señor. No te quedes con el dolor, quedate con el bebé.
Este año va a haber muchos bebés. Va a haber bebés para las que quieran tener un bebé. Va a haber bebés para las que quieran ser abuelas, va a haber bebés para las que quieran ser tías, no va a haber bebés para las que no queramos. Yo ni madre ni abuela, tía puede ser, pero madre y abuela todavía no.

Pero va a haber bebés para las que desean, porque la que desea tiene el milagro, la que desea tiene la bendición. Va a haber bebés, pero va a haber bebés que son sueños, y tenés que desear tener bebés. No te quedes con el dolor, quedate con el bebé. No te quedes con el dolor en donde el enemigo te hizo parar. Me duele, me hace mal, me hirieron, me lastimaron. Quedate con el bebé que vas a dar a luz. Dios te dice, si hay dolor es porque se viene el bebé. Enfocate en el bebé y abrazá el bebé que te voy a dar en este año.

Vamos a abrazar sueños, pero les tenemos que dar lugar en nuestra mente. Tenés que desear, tenés que alcanzar los pensamientos de Dios. Basta del pensamiento básico, basta de hago esta oracioncita y ya está. Basta de siempre actué así y voy a seguir haciéndolo, basta mujer.
Tenemos tanta capacidad y si Dios dijo que los pensamientos de él son más altos, los únicos que podemos llegar a tener los pensamientos de Dios somos nosotros sus hijos. Podemos llegar a ese nivel de pensamiento. Dios no se los guarda para él, Dios los revela en su palabra. Dios te va a dar una palabra profética hoy para que te vayas con esa palabra, la desees y hagas lo que tengas que hacer.

Vamos a tener pensamientos de primera clase. No viaje más en turista. Es muy lindo turista, es bárbaro cuando empezás, pero una vez que probaste turista y una vez que conociste primera decís, basta de turista. Quiero los pensamientos altos de Dios. Vamos a lograr los pensamientos altos de Dios. No somos ningunas tontas, lo único que tenemos que hacer es espacio en la cabeza para pensar nuevo, para pensar alto, y usted y yo tenemos esa capacidad dada por Dios.

Por Alejandra Stamateas

 

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