La medicina de la Nueva Era.

Esta supuesta Era de dos mil años se conoce como era de Acuario anunciada por la entrada del Sol en la era zodiacal de Acuario y según sus propagadores está caracterizada por la iluminación, la alegría, la inteligencia, la paz y el acer­camiento a Dios. También es conocida erróneamente como medicina alternativa. Decimos erróneamente porque estas prácticas no deben considerarse desde el punto de vista científico como médicas y no poseen ninguna validez empírica, sino solamente un consenso folklórico, popular y mágico. Desde el punto de vista cristiano lo que más nos interesa es la estrecha vinculación que estas terapias tienen con la filosofía oriental.

Todas estas “medicinas” han caído dentro de lo que hoy conocemos como el más moderno de los resurgimientos del ocultismo llamado Nueva Era. La estrecha vinculación de estas filosofías con el misticismo oriental, el reencarnacionismo, las prácticas parapsicológicas, la comunicación con los muertos son muy estrechas. Por ejemplo, el autor del libro Cursos Sobre Milagros nos dice que el espíritu que intervino en la canalización de esta escritura en 3 volúmenes es nada más y nada menos que Jesucristo.

Uno de los conceptos fundamentales de todas las terapias de la Nueva Era es su concepto de energía. La energía universal que fluye a través de cada individuo, cada planta, cada animal y que finalmente puede estar bloqueada. La finalidad de estas prácticas es destrabar esta energía bloqueada. Uno de los elementos de oriente que ha traído la Nueva Era como lo científico y lo sobrenatural se fusionan. Lo mismo tenemos en el sistema dietético llamado macrobiótica fusio­nado con elementos taoístas, con la meditación y el estado alterado de conciencia. El yoga es otro elemento importante, un sistema religioso y filosófico indostaní cuyo objetivo es llevar a la persona a la unificación con Brahma.

Desde el punto de vista científico consiste en flexibilidad y relajamiento pero la íntima unión con filosofías orientales se promueve como un medio de salvación personal y un camino para unirse con “Dios”. El Reiki es otro medio de mani­pulación de la energía a través del masaje y en muchos casos ni siquiera se toca al paciente, provoca el estado alterado de conciencia y parte del concepto de energía universal.

Éstos consideran que la energía universal es Dios; es decir una fuerza seme­jante al bien.

Extracto del libro Ocultismo y Sanidad Interior

Por Bernardo Stamateas

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