Mujeres Cristianas – El Propósito y la Naturaleza de la Mujer 5

 

Continuemos.

Génesis 1:26-27 implica que el proceso a través del cual Dios creó al hombre fue diferente del proceso a través del cual Dios hizo al hombre y a la mujer. Podemos pensar de la diferencia en esta manera: Dios “creó” al hombre, pero El “hizo” al hombre y a la mujer. La palabra “hizo” en el versículo 26, y la palabra “creó” en el versículo 27 son palabras diferentes.

La palabra “hizo” viene de la palabra hebrea asah, y significa formarlo de algo que ya existe. La palabra “creó” viene de la palabra hebrea bara, y significa formarlo de la nada. Estos versículos dicen que Dios creo al hombre a Su propia imagen, pero que Dios también hizo al hombre. Dios usó ambas palabras para referir cómo es que Él trajo al hombre a la existencia. De hecho, Él estaba diciendo, “Yo voy a hacerlo y voy a crearlo. Voy a crearlo de la nada y voy a formarlo de algo ya existente”.

La forma en que el hombre vino a existir refleja esta idea. Dios creó al hombre desde Su propio ser, en lugar de crearlo de cualquier otra cosa que existiera en el mundo físico. El hombre no fue creado de la materia; el hombre fue creado del Espíritu de Dios. Dios creó al hombre para que fuera un espíritu, de la misma manera como Él lo es. Por lo tanto, la parte del hombre que fue creada de la “nada” vino de Dios. Dios sólo dio la palabra para traerlo a la existencia. De la misma manera en que El habló, “Sea la luz. Y hubo luz” (Génesis 1:3). Pero cuando Dios hizo al hombre y a la mujer, El usó material del mundo físico que Él ya había creado.

 

La Creación del Hombre.

Cuando Dios le dio al hombre-espíritu dominio sobre una tierra física, Él le dio un cuerpo físico para que pudiera vivir y funcionar en el mundo y, por lo tanto, gobernarlo. “Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7). Dios formó una casa del polvo de la tierra; esta casa fue el hombre. Entonces, Dios hizo vivir al hombre-espíritu dentro del hombre. Por lo tanto, parte del hombre fue creado del Espíritu de Dios, y parte del hombre fue hecho del polvo de la tierra. Dios tomó lo que Él había creado (el hombre-espíritu) y lo puso dentro lo que Él había hecho (el cuerpo del hombre). Entonces, El colocó al hombre en el Jardín del Edén, para que el hombre pudiera gobernar lo que Dios ya había creado (la tierra), por medio de lo que Dios había hecho, (el hombre) (Génesis 2:8, 15).

 

La Creación de la Mujer.

En Génesis 2:7-17, vemos que, primero, únicamente el hombre-espíritu en el hombre (el hombre como masculino) está gobernando en el jardín. Si Dios creó al hombre con el propósito de tener una relación de amor, y entonces lo coloca en el varón para que él pueda tener dominio sobre el mundo, ¿qué es lo que motivó a Dios para hacer a la mujer?

Cuando Dios colocó al hombre en el varón, Dios y el hombre todavía podían dar y recibir amor a través de sus espíritus. Sin embargo, dado que el hombre tenía ahora un cuerpo físico, él también necesitaba a alguien con quien compartir amor físico y humano. Este es un reflejo de la creación del hombre a la imagen de Dios. Dios es amor. El hombre vino del amor y es hecho de amor, y el amor no puede vivir solo.

Génesis 2:18. ¿Puedes tú sentir el espíritu de este versículo? Aunque el hombre dentro del varón tenía comunión con Dios, el varón necesitaba amor.

Génesis 2:19-20. El hombre-varón tenía un problema. Dios le dijo, “Tú tienes a los animales, pero no son como tú”. Los animales fueron creados para el regocijo del hombre, y aunque ellos nos pueden dar algún consuelo, ellos no pueden llenar verdaderamente la necesidad que una persona tiene de amor.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Entendiendo el Propósito y el Poder de la Mujer”

Por Myles Munroe

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