Mujeres Cristianas – El Legalismo te Anula Como Mujer 5

 

Continuemos.

A Jesús lo ungió una mujer, una prostituta que vertió el frasco de perfume sobre el Señor. Por eso Simón, el fariseo, se enojó. En la anti­güedad sólo ungían los varones, nunca lo hacía una mujer.

En la época de Jesús, nunca en el plano judicial se tomaba con seriedad el testimonio de una mujer, sólo el testimonio de un hombre era considerado fiel. Pero la testigo de la resurrección de Jesús fue una mujer. ¿Te imaginás lo que significaba eso para los apóstoles machistas, que una mujer vaya y les diga que fue testigo de haber visto al Señor?

Las mujeres no podían estudiar la Biblia, ni en la casa, ni en la iglesia; es por eso que cuando Jesús fue a la casa de Marta y María y esta última se tiró a sus pies, Marta se puso realmente mal, pensó que la matarían por haberse sentado junto al Señor para aprender de Él, ya que ellas debían permanecer sentadas en el fondo de la sinagoga y solamente habían sido criadas para limpiar la casa.

Pero Jesús le dijo: «Marta, eso es lo que te enseñó el legalismo, la sociedad, pero María eligió la mejor parte, vení a aprender vos también; la cultura te dijo que sos una inútil pero yo vengo a liberarte y a levantarte». Entre los fariseos, había un grupo que se denominaba «los fariseos sangrantes» (que eran los más cerrados y legalistas) quienes decían que si veían a una mujer debían cerrar los ojos porque, sino, el diablo los iba a tentar.

Un judío nunca consideraba a una mujer hija de Abraham, solamente ellos lo eran. Pero un día Jesús sanó a una jorobada y ellos estaban indignados por esta actitud de Jesús. Y como a Jesús no le importaba nada de todas las leyes establecidas, les contesta: «¿Cómo no voy a desatar a una hija de Abraham?»

Una mujer que había sufrido durante años flujo de sangre tocó al Señor. Ella era considerada inmunda por su enfermedad y podían tam­bién matarla si tocaba a un rabino. Ese podía ser un motivo de contami­nación para el sacerdote y, según la ley, tenía que irse a purificar por tres días. Entonces Jesús dijo: «¿Quién me tocó?», para ponerla en evi­dencia. Todos se detuvieron y se asombraron, no les importaba la sani­dad de aquella mujer que venía sufriendo por años a causa de su enfer­medad, lo importante era que Él no estuviera contaminado.

Pero Jesús era y es un especialista en «dinamitar» todas las estructuras legalistas que nos puso el sistema religioso. Y tal vez le pidió a aquella mujer que se identificara porque su enfermedad no sólo la afectaba exteriormente, sino también interiormente. Esta mujer había sufrido por doce años y estaba cansada de la vida. Y con toda probabilidad, quizás tuvo que separarse de sus seres queridos a causa de su enfermedad, pero el Se­ñor le pidió que se diera a conocer para poder sanar su ser interior y quitar de ella la vergüenza y el dolor que había llevado por tantos años.

Entonces Jesús la miró a los ojos y le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado, desde hoy quedas sana y libre de tu enfermedad».

 

Algunos Ejemplos de la Iglesia Actual.

¿Alguna vez escuchaste frases cómo estás?:

  • «¿Por qué llorás, acaso no tenés fe?»
  • «¡Hace mucho tiempo que venís a la iglesia! ¿Y tu marido cuándo va a venir?»
  • «Vos que vas a la iglesia, tenés que aguantar lo que te pasa, es tu cruz, es lo que te tocó»
  • «Y… sí tu hijo está en problemas, ¡por algo será!»

Y tantas palabras tan vanas que determinan, que vos, mujer, escondas tu dolor.

En las iglesias muchas mujeres no muestran su dolor, su amargura y su tristeza por vergüenza a contar lo que les sucede, a causa de tantas frases que les hicieron esconder cada vez más sus sentimientos, y en lugar de ser libres en el Señor, se convirtieron en esclavas de su dolor y de sus emociones.

Es tiempo que seas libre de los demás. Es tiempo de crecer.

Dios te ha llamado a la superación, no a vivir anulada. Por tantos años en muchas iglesias les han mentido a las mujeres y ellas han creído cada mentira, como si fueran palabras establecidas por Dios. Pero es tiempo de descubrir la verdad y de quitar la mentira y el legalismo que encarcelaba tu vida.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “El Legalismo”

Por Bernardo Stamateas

Lee El Legalismo te Anula Como Mujer 6

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