Bosquejos Bíblicos – La Iglesia Que Dios Sueña y su Misión

 

Un bosquejo es un esquema, la estructura de un tema, una enseñanza o un estudio. Es un pequeño resumen que incluye frases y palabras claves en lugar de párrafos completos. El bosquejo te permite ordenar las ideas con mayor claridad y te sirve como guía para que luego  profundices y desarrolles, todo lo que desees, el tema elegido.

 

BOSQUEJO

La Iglesia Que Dios Sueña y su Misión.

Lectura bíblica: Hechos 1:7-8; Jeremías 1:10; Juan 17:14- 16.

Para memorizar: Jeremías 1:10.

 

Introducción.

La dependencia en el Cuerpo de Cristo no es pasiva sino muy activa. Exige que los cristianos asuman sus responsabi­lidades dentro del cuerpo y hacia el mundo, en este caso especí­fico hacia Argentina. El punto en todo esto es que Dios tiene una carga tan personalizada, que le interesa lo que está pasando en el reducido mundo de cada uno de sus hijos. Pero su visión es tan amplia que también le interesa lo que ocurre en Argentina, Alaska o Australia. Las dos cosas son simultáneas.

  • Así debe ser también para sus hijos.
  • Nos debe interesar lo que ocurre en nuestro propio barrio y con nuestros vecinos.
  • También debemos estar ocupados en extender el Reino en los lugares más remotos de Argentina, para así vivir en toda su dimensión la obra a la cual hemos sido llamados.
  • La misión que el Señor le da al profeta Jeremías y a nosotros.

Esta misión está descripta de manera clara en el texto de hoy. No se trata de emparchar vidas sino de transformarlas. Esto involucra un cambio mucho más dramático y profundo. Antes de que se pueda producir la tarea de edificación, debe ser removido todo aquello que no sirve.

Antes de que se pueda producir la tarea de edificación, debe ser removido todo aquello que no sirve. (Juan 17:14-16)

 

Conclusión.

Debemos meditar en este pedido que le hizo Jesús al Padre: «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal». ¿Cuál es la razón de esta petición? Hemos sido llamados a cumplir una misión en la tierra donde vivimos. Dios nos ha bendecido para que seamos de bendición a todos los que Él pone en nuestro camino. «Como me envió el Padre, así también yo os envío» (Juan 20:21). Esta es una parte esencial del llamado de todo discípulo de Cristo.

Para orar: Que traigamos un avivamiento a nuestro país.

Para hacer: Involucrarnos en la oración y en el evangelismo Hacer una lista de las cosas que podríamos llevar a cabo para cum­plir la misión que Dios nos encomendó. Hacer una lista de las cosas que deberíamos arrancar, derribar y quitar para luego edificar en nuestras vidas, familias y nación.

Extracto del libro “40 Días de Ayuno y Oración 2012”

Por Autores Varios

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