nuevo-1Estudios Cristianos – Seguros Para Siempre 3

 

Pasaje clave: Juan 1:12-13.

 

La Biblia nos muestra que la duración de nuestra salvación es eterna, no temporal. Una vez que un cristiano es salvo no existe la posibilidad de que se pierda. Esto no significa que uno viva como se le dé la gana, porque Dios disciplinará en su Tribunal de juicio a los cristianos después de salvos y perderán su recompensa si no fueron fieles. Y si un cristiano tiene pecados de los cuales no se ha arrepentido es seguro que recibirá un castigo en el reino venidero. Sin embargo “ser disciplinado”, “perder la recompensa” o “recibir un castigo” no significa perder la salvación.

La Biblia nos da poderosas razones para confirmarnos que nuestra salvación es eterna:

 

1. Por la gracia y el amor de Dios.

2. Dios nos salva con un Plan.

3. Por la Regeneración y la Vida eterna.

¿Cómo somos regenerados?

Juan 3 dice que hemos nacido de nuevo y que el Espíritu Santo nos ha regenerado (vs.6).

Mira en 1º de Juan 5:1, ¿de quién hemos nacido?  Por lo tanto somos regenerados al creer en Jesús y recibirle (Jn. 1:12-13).

Cuando un pecador cree en el Señor Jesús y es salvo, Dios le da una nueva vida. Esto es la regeneración. El pecador recibe la vida de Cristo y tiene una nueva relación con Dios, una relación de hijo a padre.

Ahora bien, ¿es posible que esta relación deje de existir y ya no sean más hijo y padre?

Hay solamente dos maneras en la cuales esta relación podría dejar de existir:

1. Que el padre nunca haya engendrado al hijo. Si no hay un comienzo tampoco hay una relación entre el padre y el hijo.

¿Qué sucedió entre Dios y nosotros?

Dios nos ha engendrado. En el momento en que creímos en Jesús, Dios nos engendró con su Espíritu y con Su propia vida. Entre Dios y nosotros hay una relación familiar: somos los hijos de Dios y Él es nuestro Papá. ¿Puede cortarse esta relación?

Un hijo bueno, ¿es hijo de su padre?

Un hijo malo, muy malo, muy pecador, ¿es hijo de su padre?

Si el hijo se olvida que tiene un  padre, ¿deja de ser hijo de su padre?

Y si el padre se enoja con él y lo echa de la casa y no vuelve a verlo nunca más,  ¿dejará de ser padre de ese hijo, siendo que él lo engendró?

¡No! ¡No!y ¡No! Es imposible que el hijo deje de ser hijo y que el padre deje de ser padre, porque el hijo ya fue engendrado.

Dios nos engendró, nos declaró en el Espíritu sus hijos. Somos sus hijos para siempre. Esta relación nunca será cortada.

 

2. Que el padre o el hijo mueran. Muriendo uno de los dos se termina la relación.

Si el padre muere, el hijo ya no es hijo de nadie. Si el hijo muere, el padre ya no es padre.

¿Puede morir Dios? ¡No!

¿Podemos morir espiritualmente nosotros?¡No!  Porque Él nos ha dado vida eterna. Hemos recibido la vida de Cristo ¡y la vida de Cristo no muere!

Dios ha iniciado nuestra relación con Él, Él nos ha engendrado y la vida que recibimos es una vida eterna que nunca deja de existir.

Si hoy alguien piensa que solamente un buen hijo tendrá la vida eterna mientras que un mal hijo morirá eternamente, esa persona no sabe nada de lo que es la salvación de Dios. Tal vez piense que Dios es una especie de cobrador que viene a cobrar por la vida eterna y la redención. Si haces bien las cosas la puedes conservar, si no las haces bien Él te las quitará. Esta no es la salvación de Dios.

Lo que Él da como un regalo no vuelve a reclamarlo, ni a quitarlo. Tu salvación está asegurada, cuida tu santidad.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro «El Evangelio de Dios»

Por Watchman Nee

Adaptado por Edgardo Tosoni

2 Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre