Mujeres Cristianas – Mi Marido es un Cabeza Dura 2

 

Continuemos.

¿Cómo tratamos con una persona terca?

Detrás de toda persona terca hay un miedoso, una persona terca tiene miedo, y tiene falta de confianza en sí mismo, no confía en sus capacidades, por eso lo que hace es tener una idea, tener un pensamiento, y querer que todo el mundo defienda y apoye esa idea y ese pensamiento, porque él no se siente seguro; entonces dice «¿cómo puedo controlar a los demás? gritando a los cuatro vientos qué es lo que yo pienso y que se haga lo que yo digo». Detrás de todo terco, hay un miedoso y un inseguro.

¿Cómo desarmamos a una persona terca para que deje su terquedad?

Haciendo todo lo contrario a lo que él, o ella, espera que hagas. Cuando un terco te dice, vas a hacer esto, acá en casa las cosas son así, él está esperando que vos grites, que patalees, que te opongas, que lo ataques, que discutas, que lo presiones, ¿qué tenés que hacer vos?, todo lo contrario.

¿Qué vas a hacer delante de un terco? Todo lo contrario. Porque cuando haces lo contrario el terco se desarma, se desalienta, y entonces abre el camino para cambiar de postura. Jesús lo hizo muchas veces, y era justamente esa actitud lo que enloquecía a los fariseos, lo que descolocaba a toda la gente que se acercaba a Jesús. Cuando viene la mujer adúltera, ¿qué estaba esperando de Jesús? Que la castigara, que la retara, que le impusiera un castigo grave, y Jesús  escribió en tierra, la miró y le dijo: Vete y no peques más, y los fariseos estaban locos, la mujer quedó desorientada.

Se acuerdan del caso del hijo pródigo. ¿Cuál era la reacción lógica y normal de un padre, a quien le habían hecho el desplante que le había hecho su hijo? Recibirlo, o recibirlo y ponerlo como él decía, como un sirviente más; pero cuando el padre vio venir al hijo, lo abrazó, esa es una actitud de desarme, tengo que desarmar al terco.

Jesús sabía cómo desarmar la coraza del otro, haciendo lo contrario a lo que todo el mundo estaba esperando, y una vez que desarmaba la coraza de esa persona que era terca, en ese momento, él impartía, él instruía, y él enseñaba, aprovechaba ese momento donde la persona quedaba sin rumbo, donde la persona quedaba desorientaba,  para él darle la orientación correcta.

Él sabe querida mujer cómo desarmar nuestra terquedades, como hizo con Pedro; dice que un día estaba con todos los discípulos, y Jesús se levanta de la mesa, se quita la capa, se ciñe una toalla, y fue a lavarle los pies a los discípulos, y cuando llega a Pedro éste le dice: ¡De ninguna manera me vas a lavar a mí los pies! ¡No!, ¡no!, y Jesús le dice, te los tengo que lavar. Pedro era terco, a mí no me vas a lavar los pies, porque no es lógico que un maestro le lave los pies a un discípulo, esto siempre ha sido al revés, el discípulo le tiene que lavar los pies al maestro, así que Jesús, no me los vas a lavar. Y Jesús le dice: si no te lavo los pies no vas a tener parte conmigo. Jesús lo desarmó a Pedro, le desarmó su terquedad, le dijo ¿querés esto? entonces hacélo a mi manera.

Cuando vemos una persona terca, enseguida queremos ir a discutirle, ¿y qué tenemos que hacer?, lo contrario, tenemos que desarmarlo. A mí me gusta Jesús porque él sabe muy bien cuáles son nuestras terquedades, y sabe muy bien como sorprendernos en medio de nuestra terquedad para que nos quedemos sin rumbo y ahí, en ese momento, él nos pueda enseñar.

(CONTINÚA…)

Por Alejandra Stamateas

Lee Mi Marido es un Cabeza Dura 3

Lee Mi Marido es un Cabeza Dura 4

Lee Mi Marido es un Cabeza Dura 5

2 Comentarios

  1. Le doy muchas gracias por todos los mensajes y sermones que me han enviado son de una gran enseñanza y bendicion para mi,pero este mensaje de mi marido es un cabeza dura ,es lo que me pasa a mi ,ya que mi marido todo lo que dice o hace el tiene la razon.Incluso a mis dos hijos y a mi nos afecta mucho su manera de ser ,de sus prepotencias.sus insultos y sus humillaciones.
    “En el nombre de Jesús estamos decretando que este mes es el mes del aumento y multiplicación de todas nuestras cosas. Decretamos que recibiremos aún más de lo que podemos almacenar, medida buena, apretada, remecida y abundante».
    QUE DIOS LES BENDIGA.

    • Hola Luz. ¡¡Bienvenida!! Y le pasa a muchísimas mujeres más que confunden «sujeción con humillación», y «perdonar con soportar el maltrato». Espero que te haya ayudado a pensar y tener la sabiduría para tratar con él. Bendiciones.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre