Escuela Dominical – EL NIÑO Y LA ESCUELA 1

Escuela Dominical – EL NIÑO Y LA ESCUELA 1

0

Maestros de Niños – El Niño y la Escuela 1

 

No se puede tratar el tema de la pastoral al niño sin entender la importancia que tiene la escuela en su vida. Todo padre sabe cuánto varía el bienestar emocional de su hijo o hija, según las experiencias que tuvieron en el colegio ese día. Su autoestima se eleva o se des­ploma de acuerdo con los incidentes que vive en ese entorno, de las calificaciones que recibe o de las notas de evaluación que envía a casa su maestro.

El niño de hoy vive las presiones de siempre en cuanto a su rendimiento escolar, pero el ambiente de la escuela es más complicado que antes en otras áreas. Una de las áreas que ha cambiado para el niño en la escuela primaria en las grandes ciudades es la amenaza de las drogas. Otra área es la sexualidad precoz, estimulada por la televisión, las modas y las diversas formas de entrete­nimiento. Otra es la violencia a veces demostrada por portar armas y amenazar con ellas tanto a compañeros como a maestros.

Hoy hay escuelas que tienen que tener policías en la puerta y celadores en los pasillos y los patios para tratar de controlar la delincuencia que ha llegado a formar parte de la cultura escolar, tanto en colegios privados como del Estado.

El maestro de la escuela dominical observará las evidencias de estos problemas en las conductas de sus alumnos los domingos porque los niños vienen cargados con la realidad de su escuela secular. El maestro no podrá dar instrucción ni aliento espiritual sin tomar en cuenta el efecto de estas experiencias en la vida del niño. Estas circunstancias alteran al niño y siembran confusión y temor.

A veces lo evidencia por sentirse desmotivado para estudiar o asistir a la escuela. Otras, lo demuestra por un constante afán causado por sentirse incapaz ante las exigencias de los deberes o de alguna prueba. A veces vive con la sensación de estar marginado de sus compañeros y experimenta mucha soledad. El colegio, por ser el centro de su mundo, contribuye a que el niño viva diversos problemas. A continuación, señalo algunos.

 

1. El Problema de Autoestima.

El niño tiende a ver todo su valor como persona dentro del contexto de su rendimiento en el colegio. Un solo maestro puede deteriorar la autoestima de un alumno con algún trato injusto. En una ocasión, una mujer adulta estalló en lágrimas delante de un grupo de perso­nas contando un incidente de la escuela primaria cuando una maestra la había humillado frente a la clase. Todos quedamos impactados en el grupo reviviendo con ella la emoción y el dolor de algo que había ocurrido hacía veinte años.

Todo niño necesita de ayuda para saber que lo que él ES como persona representa un valor que no cambia, y que lo que HACE es otra cosa. Por ejemplo, si un niño saca una mala nota en un boletín, no significa que es estúpido. Más bien debe entender que es una persona inteligente, pero que no entendió las lecciones o no se aplicó lo suficiente para entender lo que la maestra enseñaba, o que el docente no es idóneo. Involucrada en el problema de su autoestima, está su relación interpersonal con sus compañeros.

Supe de una niña que se enfermó cuando se enteró que una compañera de la clase había organizado una fiesta de cumpleaños y no la había invita­do. La sensación de rechazo la llevó a la cama por varios días. Es difícil para el adulto entender la importancia que representan estas relaciones interpersonales para el niño.

 

2. Conflictos de Valores.

El niño que está aprendiendo valores cristianos en su hogar y en su iglesia y trata de aplicarlos en el mundo de su colegio, va a tener problemas siempre. En el colegio se produ­cen los primeros choques de valores en la vida del niño. Descubre que lo que le enseñan en la iglesia no lo practican sus compañeros. Al contrario, encontrará que ellos se burlarán cuando trate de practicar un valor como no copiarse. El copiarse, robar y mentir son con­ductas totalmente aceptables entre los niños de los colegios.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Más Que Maestros”

Por Betty S. de Constance

Lee El Niño y la Escuela 2

Lee El Niño y la Escuela 3

Lee El Niño y la Escuela 4

NO HAY COMENTARIOS

Deja un Comentário