Sermones Cristianos – Para Oír a Dios… 4

 

Continuemos.

4. Mantén Una Actitud Paciente.

Yo necesito oír a Dios todos los días, y quiero escuchar su voz en todas las áreas de mi vida. Para esto, debemos estar dispuestos a esperar con la sabiduría que nace de la pasión por anhelar, más que cualquier otra cosa, la voluntad de Dios.

Oiremos su voz mucho más claramente si estamos decididos a no dejarnos llevar por el ardor de nuestras emociones o deseos humanos. Seremos bendecidos si esperamos a estar seguros de que Dios nos ha hablado antes de dar cualquier paso. Entonces deberíamos hacer lo que Él nos dice que hagamos, aunque nos duela, y aunque nos cueste algo.

Hace varios años empecé a coleccionar videos de películas clásicas, porque no había nada decente para ver en la televisión.

Hoy en día tengo una bonita colección de videos que yo misma fui comprando o que la gente me regalaba. En cierta ocasión, llegó una revista con un listado de muchas películas buenas y sanas. Todo lo que figuraba en la lista era entretenimiento con base cristiana y moralmente íntegro; era como si Dios mismo hubiera puesto la oportunidad a mi alcance. Me entusiasmé y seleccioné unos quince videos que quería comprar, pero luego decidí dejar aparte la lista durante varios días. Finalmente, después de vencer mis emociones, con paciencia, y usando sabiduría divina, volví a leerla, y solamente encargué dos nuevas películas.

Si hubiera decidido en un momento de excitación, habría solicitado demasiados videos, y de seguro no habría sido Dios quien me guiaba a hacerlo. Necesitamos recibir sana sabiduría antes de actuar por impulsos que creemos que provienen de Dios.

Aprende a esperar. Las emociones que nos elevan y nos aceleran, pronto se desvanecerán, y la energía emocional no nos conducirá al lugar adonde realmente debemos llegar.

Necesitamos el poder de Dios, que es la determinación del Espíritu Santo, para llevar a cabo lo que Dios dijo.

Dios tiene una voluntad y un plan para todo el mundo; cada uno precisa conocer qué es lo que Él requiere de nosotros, y luego, esperar su tiempo para cumplirlo. Todos necesitamos seguir la Sabiduría de Proverbios 8:34-36.

En nuestro apuro por conseguir lo que queremos, corremos el riesgo de pasar por alto a Dios. Si no esperamos, especialmente en áreas importantes, nos acarrearemos problemas.

La paciencia se va perfeccionando en mi vida a cada instante.

Por naturaleza enfrento las cosas con determinación. Antes, si quería resolver alguna cuestión, le hacía frente y forzaba una solución. Tardé años en aprender que a veces no es bueno actuar tan directamente. Comprendí que podía empeorar las cosas o interponerme en el camino de Dios, y terminar volviendo al punto de partida. Todo por no esperar el tiempo de Dios. Estaba impaciente y no le di oportunidad a Dios para que resolviera esas situaciones por mí.

Aprendí que, cuando siento que aumenta mi ansiedad por manejar un asunto, debo dejar que se aplaque al menos durante veinticuatro horas antes de actuar. Es asombroso cómo cambia nuestra mente cuando dejamos pasar un tiempo para que las cosas se apacigüen. Si aprendemos a esperar en Dios, nos ahorraremos muchos problemas.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Cómo Oír a Dios”

Por Joyce Meyer

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